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La Mesa del Parlamento regional debe admitir hoy a trámite una iniciativa ciudadana para prohibir las corridas de toros en Andalucía. La propuesta cumple los requisitos, así que a sus autores les darán cuatro meses para recabar 75.000 firmas para que el asunto se debata en la Cámara. El debate tiene un resultado conocido de antemano. Pero aunque no prospere, es interesante que el segundo asalto de los abolicionistas se haga en el territorio español más genuinamente taurino. La identificación de lo andaluz con lo español en la imagen internacional del país, en el inconsciente colectivo nacional y en la propia mentalidad de los ciudadanos de la región es una oportunidad para que se ponga en evidencia la realidad de la fiesta.
También, por qué no, pondrá en evidencia a algunos abolicionistas. Llama la atención que contrarios a las corridas abominen de la bandera de España con el toro de Osborne. ¿En qué quedamos? Se supone que la campaña contra las corridas se hace para evitar que sufra el animal y en defensa del toro. Y el ejemplar de Osborne es un toro en libertad, en el campo, que contempla el horizonte. No está banderilleado, ni picado, ni estoqueado. Pero molesta a ciertos activistas, que acaban siendo antitaurinos. O sea, contrarios a los animales.
Y si hay mucha hipocresía en el bando contrario, un servidor, que es aficionado, no se encuentra más cómodo con los del bando propio. Un ejemplo. La corrida Goyesca de Ronda es un acontecimiento social de primer orden para una buena parte de Andalucía, especialmente de Jerez, Sevilla y Málaga. Es una cita que marca el inicio oficioso del curso. Este año, unos amigos de Fran Rivera Ordóñez, como apoyo a la fiesta, quisieron hacer el paseíllo, como areneros. La idea no era mala. Tampoco lo era llevar un virtuoso del clarín desde Sevilla. Pero entre los areneros estaba el escritor Sánchez Dragó, que se preocupó bastante más de lucirse para la galería que de hacer seriamente su labor. Vengan sonrisitas para los tendidos y vengan saludos mientras amontonaba arena aquí y allá, en vez de esparcirla… Se lo pasó en grande el hombre. Lo mismo cabe decir de los alardes solistas del clarín. El empresario Rivera Ordóñez en vez de adornar la pasarela local en la feria de septiembre haría mejor en traer a Ronda toros con más trapío y más bravura. Una corrida de toros es una cosa muy seria, no es una charlotada.
(Lo más seriamente taurino de este año en Ronda ha sido la excelente exposición que con motivo del 225 aniversario de la plaza ha preparado la Real Maestranza. Documentos, escritos, grabados, fotos y carteles ilustran la construcción de la plaza y sus dos siglos largos de existencia. Un grupo escultórico de 27 figuras del Museo de Arte Taurino de Valladolid y una recreación aérea de cómo sería Ronda en 1785 son dos de las joyas que encontrarán. No se la pierdan).
La improvisación en este caso viene motivada por dos causas. Por un lado, la debilidad de la organización, desprovista en los últimos tiempos de buenos profesionales del crimen y penetrada por las policías española y francesa, de tal manera que siempre hay comandos a mano al que echar el guante. La otra cara de las urgencias es el desafío que la llamada izquierda abertzale ha lanzado a sus tutores armados: un alto el fuego verificable internacionalmente. Esta estrategia no es inocente; el brazo político de la banda quiere presentarse a las elecciones de mayo y necesita hacer méritos para dejar de ser ilegal. Las fuerzas antiterroristas son muy pragmáticas. Opinan que lo más verificable es la entrega de las armas.
El líder del Sinn Fein, Gerry Adams, ha pedido al Gobierno español que aproveche la oportunidad. Seguramente el líder republicano irlandés ignore que en España no hay un Gerry Adams y que todos los dirigentes que ha tenido Batasuna han sido empleados y no muy distinguidos de la banda. Banda que en su comunicado de ayer desliza numerosos despropósitos. De su lectura se desprende, por ejemplo, que todo el que no esté por la independencia del País Vasco es un fascista o que la actuación criminal de la banda ha mantenido vivo al pueblo vasco. Dice su texto que el camino de la libertad no admite atajos. Bonita frase, aunque seguro que no compartimos la misma definición de libertad. La de los etarras incluye el derecho a asesinar, secuestrar, chantajear, robar, intimidar y amenazar. Delitos incompatibles con la democracia en todos los países libres.
Lo que esperan de la banda terrorista los ciudadanos de este país, incluida una mayoría aplastante de vascos, es la entrega de las armas, la petición de perdón a las víctimas y el pago de las indemnizaciones marcadas por los tribunales. Esa es la condición previa para que los anuncios etarras adquieran la condición de creíbles. De momento no es el caso: ETA improvisa y no acierta.
Las primarias lanzadas en Madrid para elegir al candidato socialista para la Presidencia del gobierno regional están dando de sí mucha publicidad para los contendientes. Un espectáculo democrático atractivo, aunque de momento algo soso. En todo caso, uno no entiende por qué el PSOE no ha aplicado la fórmula donde quiera que se ha reclamado. Para eso está en los estatutos. En Málaga la actividad de Ignacio Trillo por e-mail es tan frenética que casi roza el spam, pero el antiguo delegado de Medio Ambiente sigue inasequible al desaliento, enviando recursos, réplicas o declaraciones varias veces diarias. Desde el aparato del partido se insiste en que no conseguiría los avales necesarios para poder presentarse, pero ese argumento refuerza la creencia de que la más abierta es siempre la mejor opción. Y quien pueda, que pueda, por remedar el eslogan de Trinidad Jiménez.
En Madrid la campaña, aunque sosa, no está exenta de mala intención. Los más cercanos a Zapatero, por convicción o por oportunismo, se arriman a Jiménez, una buena ministra de Sanidad, ministerio con pocas competencias en el que Celia Villalobos demostró que es fácil columpiarse. Rubalcaba, que si fuese esgrimista tendría una colección de trofeos y medallas olímpicas, ha lanzado la maldad de que el principal mérito de Gómez es que le ha dicho que no a Zapatero. Algunos son menos sutiles y en vez de florete utilizan el bate de béisbol. Pedro Castro, alcalde de Getafe y presidente de la Federación Española de Municipios, ha dicho que Gómez es el candidato de la derecha. Claro que Castro no es un dechado de fineza. Hace un par de años pasó a la posteridad con una pregunta: ¿por qué hay tanto tonto de los cojones que vota a la derecha? Una frase para enmarcar. En todo caso, se podría replicar a Rubalcaba que el mayor mérito de Jiménez es haberle dicho que sí a Zapatero.
En Sevilla un espontáneo de lujo se ha echado a este ruedo. Monteseirín ha elogiado con énfasis el sistema de primarias. Es una manera de reivindicar el origen de su candidatura. Lo malo es que hace doce años estuvo en el papel de Jiménez, con el favor del poderoso presidente Chaves, que no se sabe por qué no quiso que Rodríguez de la Borbolla fuese el candidato socialista.
Aún convaleciente, adoptó el nombre artístico de profesor Neira y se puso a impartir doctrina, como un telepredicador iluminado, mayormente en medios de la derecha y la extrema derecha. La tesis se resume en pocas frases: en España no hay democracia; la Constitución fue un apaño y una anormalidad. Esperanza Aguirre lo nombró presidente del Observatorio contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid. En la noche del miércoles le detuvieron cuando iba dando bandazos con su BMW por una de las rondas de circunvalación de Madrid con el triple de tasa de alcohol de la permitida. Se puso violento con el guardia civil fuera de servicio que le interceptó. Y se acabó la fiesta, el héroe y sus proclamas. El Gobierno regional de Madrid le ha pedido de buenas maneras la dimisión de su cargo.
La lista de juguetes rotos entre toreros, futbolistas, actores o boxeadores es interminable. Gente que tuvieron mucho éxito, que ganaron mucho dinero y acabaron sin nada; sin el aprecio de los suyos, sin medios de vida o enganchados a la droga. El Platanito, Urtain, Maradona… Hay personajes en candelero que corren ese riesgo. Hace un año, una británica desconocida, mayorcita y no muy agraciada, Susan Boyle, asombró al mundo con su maravillosa voz en un programa de talentos aficionados. Sus vídeos en Youtube han alcanzado los cuatro millones de espectadores. Pero cuando quedó segunda en la final del concurso, le dio un ataque de ansiedad y hubo que ingresarla en un psiquiátrico. Belén Esteban, ex novia de un torero con el que tuvo una hija hace once años, es una de las estrellas de la televisión basura en España. Algún mes gana 150.000 euros. En diciembre del año pasado se hizo una cirugía estética y durante unos días su nombre fue uno de los cinco más solicitados en el mundo en los buscadores de internet. Su estilo grosero y directo tiene mucho éxito. Pero la llamada princesa del pueblo alterna los ataques de ira con las depresiones.
Se puede pensar que un profesor universitario de Teoría del Estado se sale de este estereotipo. Que un error al volante lo comete cualquiera. Pero todos los atracones acaban en cólicos. Y los atracones de popularidad son de los peores. Neira es un lamentable ejemplo.
En septiembre hablamos del síndrome postvacacional, la vuelta al cole, los kilos de más. También de las lecturas veraniegas. Un servidor les recomienda tres libros publicados este año. En primer lugar La agonía de Francia (Libros del Asteroide), un lúcido y desesperanzado ensayo reeditado de Manuel Chaves Nogales, que analiza el hundimiento de Francia en 1940, cuando él debió abandonar a su familia en París para huir de la Gestapo por Tours y Burdeos, y embarcar en un contratorpedero británico, rumbo a Londres, la última etapa de su corta vida. Chaves consideraba Francia la meca de los hombres libres de Europa después de que se derrumbara el mito de Moscú. Y a la manera de las dos Españas, retrata la lucha entre reaccionarios y revolucionarios franceses, cuya guerra civil no declarada facilitó la derrota ante la Alemania nazi. Una derrota de la civilización frente a la barbarie.
Los periódicos son también una excelente lectura veraniega. Y nos han contado tres nuevas muertes de españoles en Afganistán; y van 92. Es la nueva lucha de la democracia contra los bárbaros, que ?como puede verse? no siempre han tenido turbante y religión musulmana. El PP está empeñado en que se califique como bélica la misión del ejército español en aquel país. Una petición razonable, porque se trata de una guerra con todas las de la ley. La cara oculta de la pretensión popular es menos noble: se trata de blanquear la guerra de Iraq, por equiparación. Un conflicto en el que se empeñaron Bush y los suyos desde el ataque a las torres gemelas, y que la oposición frontal de Colin Powell retrasó año y medio. La aventura de Iraq debilitó el frente afgano de tal suerte que en ninguna de las dos se puede decir que haya ganado la coalición occidental.
Oficios como el beisbol, el boxeo, la canción, el cine o la literatura, y personajes como DiMaggio, Alí, Sinatra, O?Toole o Hemingway aparecen en otro libro muy interesante: una antología de Retratos y encuentros (Editorial Alfaguara) de Gay Talese. Periodismo de acero, vibrante, recio, auténtico, del que ya no se hace. Y en novela, no se pierdan la última de Antonio Soler, Lausana (Mondadori). Una pequeña obra maestra. El virtuoso del lenguaje consigue un relato intenso y tremendamente emocionante.
Aunque mi máxima emoción de las lecturas veraniegas ha estado en Chile. El rescate de 33 mineros desde 700 metros de profundidad es épico. Pero la entereza de estos trabajadores no nubla la responsabilidad criminal de los propietarios de una mina insegura. Una desfachatez extensible: las autoridades locales ocultaron que estaban vivos y prolongaron la angustia a las familias para que el presidente de Chile pudiera dar la buena nueva. Grandeza y miseria juntas. Hay trabajos necesarios que deberían tener sueldos muy superiores a los de tierra firme. Los de astronauta, minero y pescador. O soldado en Afganistán.
José Blanco quiere llevar la tasa de impuestos en España a la media europea. O sea, al 39,3% del PIB, seis puntos por encima del porcentaje nacional en la actualidad. Loable. España está en el furgón de cola de la Europa de los 15 en el pago de impuestos con un 33,1% del PIB, sólo por delante de Grecia e Irlanda, y por detrás de Portugal. Esa presión fiscal es un 50% menor que la danesa, por poner el ejemplo del líder europeo en la materia. La propuesta de Blanco incluye una advertencia: si queremos servicios de calidad hay que pagarlos. De acuerdo. Pero antes hay que definir los servicios imprescindibles de calidad que queremos. Si son sanidad, educación, atención social, desempleo y pensiones, estaríamos de acuerdo. Pero si se trata de que todas las capitales de España estén conectadas por AVE, o que todas las comunidades autónomas tengan una televisión autonómica que cuesta decenas de miles de millones de pesetas sólo en nóminas, entonces entraríamos en el terreno de lo discutible. Además, el sindicato de técnicos de Hacienda en su informe anual sobre economía sumergida estableció que en 2009 hubo 250.000 millones de euros que escaparon al control de Hacienda y habrían generado unos impuestos de 35.000 millones de euros. Si uno de cada cinco euros de la economía española se convierte en dinero negro, entonces más que seguir presionando a las clases medias que cobran por nómina habría que mejorar sensiblemente la inspección fiscal en España. Desde el dentista al fontanero, aquí se escapa de Hacienda todo el que quiere. Cameron quiere establecer en el Reino Unido un sistema de delación premiado. Pero será difícil implantar un sistema parecido en un país de pillos como España en donde se presumen con los amigos de las trampas que se le hacen al Fisco. En Dinamarca hasta los amigos y familiares denunciarían al infractor, aquí le mirarían con la misma admiración que generó el Dioni cuando asaltó el furgón blindado. No está mal que Blanco nos recuerde que pagamos pocos impuestos. Pero tampoco estaría mal que el señor ministro repare en que los servicios en España están lejos de las prestaciones de los países nórdicos. Y la ética ciudadana, a años luz.
Que los jueces de Alicante no entreguen a las instituciones deportivas las cintas con las pruebas de que el Hércules compró partidos para ascender a Primera deja muy mal a la Justicia. Y las declaraciones de la alcaldesa de Alicante con el argumento de que se trata de un complot contra Alicante, dejan muy mal al PP: suena a la defensa de Camps en el caso Gürtel. Y que la justicia deportiva no intervenga, deja en entredicho las competiciones futbolísticas españolas. Hay mucha hipocresía; se supone que están prohibidas las primas a terceros por ganar. Pero las hay. Con dinero negro además. Se podrían legalizar y que fueran transparentes y conocidas. Y tributaran a Hacienda. Total, ganar es la obligación de todo deportista. Pero aquí lo que ha habido son primas por perder, de las que presume en las cintas el máximo accionista del Hércules. Esto no es un complot, ni hay privacidad que valga. Esto es una sinvergonzonería, seguida a continuación de muchos cómplices por pasividad.
Los problemas de frontera entre Ceuta o Melilla y Marruecos no son de malos tratos policiales a los ciudadanos del país vecino. No suelen serlo. El problema esencial es que a este rey marroquí a sus 46 años le empieza a rondar por la cabeza que quizá no pueda cumplir con su misión dinástica: conseguir la soberanía de las dos ciudades españolas del norte de África. Su abuelo, Mohamed V, consiguió la independencia en 1956; su padre, Hassan II, ocupó el Sahara en 1975, y a Mohamed VI le correspondía hacerse con Ceuta y Melilla. Pero a falta de pan, buenas son las manifestaciones ante el consulado español en Tetuán o ante la embajada en Rabat, las demostraciones de fuerza en la frontera o la toma de Perejil. He visto qué clase de manifestaciones se montan ante el consulado de España en Tetuán; de la señorita Pepis. No hay lugar a dudas sobre el número de manifestantes; los 37 o 41 se pueden contar y recontar. Llevan unos papeles impresos con ordenador, todos con el mismo lema, hacen unas voces y se marchan al poco rato. Funcionarios. Este verano el rey Mohamed, comendador de los creyentes y por tanto jefe religioso de los musulmanes españoles de Ceuta y Melilla, ha decidido incordiar en la frontera. Una frontera que vive del contrabando controlado. Y que si se cierra, arruina a más gente de aquel lado que de este. Así que esto no pasará de ser la campaña veraniega del monarca alauita para entretener a su feligresía.
Poco elegante me ha parecido que Lissavetzky se vaya a hacer carantoñas con Trinidad Jiménez antes siquiera de presentar su candidatura a la Alcaldía de Madrid. Poco elegante con Tomás Gómez a quien ha hecho un desprecio manifiesto, envuelto en papel de regalo. Aquí mucha gente se juega su prestigio y autoridad dentro del Partido Socialista y se utiliza munición real. Gómez, que era un perfecto desconocido hace dos semanas, seguro que ya no está 13 puntos por debajo de Trinidad Jiménez. Nos gustan los héroes y este tiene toda la pinta: lucha contra Lissavetzky, contra Trinidad, contra Blanco, contra el gran aparato del partido. ¡Cuidado!, es el mismo aparato, con otras personas, que perdió las primarias entre Borrell y Almunia, y que perdió la eliminatoria entre Zapatero y Bono… En todo caso, un saludable ejercicio político este en el que los militantes pueden decir que los importante es participar.
Ahora resulta que los controladores, después de haber amanezado con una huelga en agosto, amenazan con una huelga en septiembre u octubre. A ellos les da igual hacer daño antes, durante o después del paro. Tienen la sartén por el mango. Dicen que el problema no es de salario. Se supone que se conforman con los 200.000 euros de media que ya tienen después de la reducción por decreto. Pero que no quieren trabajar tanto, que estresa mucho. Podrían bajar el salario medio a 100.000 y tener el doble de personal. Insisto, este es un servicio ideal para privatizarlo. Y que cueste la mitad o la tarcera parte. Y, sin huelgas, el país se ahorraría mucho dinero y disgustos.
Después de unos días de vacaciones, vuelvo. Han pasado muchas interesantes cosas esta semana.
A saber:
Vuelve el Estado policial. La señora Cospedal cada vez que se instala en Marbella y se pone el polo de vacaciones se suelta el pelo. Ha vuelto a decir la misma canción que el verano pasado, aunque con la letra un poco más pulida. Poco menos que hay tantos casos por corrupción que afecten al PP porque el Gobierno azuza a la Policía contra ellos. Pobres Camps, Bigotes, Correa, y compañía.
Vuelve Fidel. Ví en directo por Canal + la comparecencia del líder máximo ante el comité central del Partido Comunista Cubano. Vergonzoso peloteo y culto a la personalidad. Horas de perorata de Fidel sobre política internacional. Nada nuevo en boca del preclaro líder. Ni alusión alguna a la política interior cubana. Lastimosa imagen la de los carcamales del régimen.
Chavez en estado puro. Hugo Chavez todavía no ha acabado de hundir la economía venezolana, pero todo se andará. Ahora está atareado en recomponer las relaciones con Colombia, suspendidas por su animadversión hacia Uribe, que le acusó de dar amparo a la narcoguerrilla FARC en su territorio. Con el nuevo presidente Santos habrá arreglo, pero ya verán que no dura. Chavez necesita esa gimnasia para seguir en el candelero en su país y desviar la atención sobre la mala gestión del país. La oratoria de este antiguo militar golpista es grandilocuente y vacía, en la mejor tradición de los caudillos populistas latinoamericanos. De pena.
Me alegro de que vaya a haber primarias en Madrid. El PSOE descubrió un método higiénico, transparente, democrático y es una pena que renuncie a él en Andalucía. Para disgusto de Ignacio Trillo en Málaga y de otros en Granada. La verdad es que en Madrid se hacen por el empecinamiento del que manda en el aparato regional, para que le dejen ser candidato, que no es el caso en Andalucía. Ignoro el por qué de tantos miedos: el que gane en Madrid saldrá reforzado frente a Esperanza Aguirre.
Los controladores están a punto de concretar los días que van a la huelga. Es una vergüenza. Pero yo no militarizaría el servicio. Es un trabajo que pide a gritos su privatización. Lo suyo sería hacer una concesión por concurso durante un período determinado y renovarla al mejor postor. No veo por qué un controlador debe ganar 200.000, 300.000, 500.000 euros al año y no un cirujano, un policía o un bombero, por citar tres profesiones delicadas, especializadas, que protegen nuestras vidas. Concha Gutiérrez ha demostrado aquí el mismo coraje que en su gestión para parar el urbanismo desaforado en la costa andaluza.
La prohibición de las corridas de toros en Cataluña da para una enciclopedia. A un servidor esta decisión le sugiere muchas cosas, algunas positivas. Lo resumo en diez puntos. 1. Puede ser una buena noticia para la fiesta de los toros en el resto de España. Estamos ante una tradición en franca decadencia, en donde cada vez hay menos bravura en los toros y menos arte en los toreros. La mayoría de las corridas de Sevilla o Madrid de esta temporada no han sido una fiesta precisamente. Así que es posible que haya un renacer del arte de torear si, ante la amenaza, ganaderos, empresarios, toreros, apoderados, críticos y aficionados se lo toman más en serio. 2. Cataluña sigue siendo muy buena vendedora. Si querían llamar la atención y poner su territorio y sus instituciones en el mapa mundi, lo han bordado. En los discursos del miércoles, se repetía “el mundo nos contempla”, “el mundo nos está mirando”.
3. En el resto de España el asunto de las corridas de toros ha sido infinitamente más seguido que el del Estatut en cualquiera de sus formatos. 4. En el procedimiento de esta ley hay dos elementos que deberían ser ejemplo: una iniciativa popular y la libertad de voto a los diputados. 5. Un servidor, que es aficionado, encuentra que los argumentos de los abolicionistas de las corridas en la comisión correspondiente del Parlament, han sido más convincentes que los de los partidarios. Ignoro quién hizo el casting, pero era desigual. 6. Más que identidad catalana o defensa de los animales, los nacionalistas catalanes han subrayado la prohibición como un triunfo de la civilización frente a la barbarie. La superioridad moral de la moderna Cataluña sobre la España castiza y atrasada. Puigcercós se alegró de pertenecer a una sociedad avanzada que rechaza un espectáculo pintoresco basado en la cultura de la muerte. Una sociedad -cito- más tolerante, más compasiva, más humana, más responsable. ¿Más que quién?
7. Cuando ERC propuso una ley similar en 2005, que no prosperó, ya consideraba que los taurinos son capaces de abusar de los más débiles, sean niños, mujeres, mayores o inmigrantes. 8. ¿Y los correbous? Cuando los promotores de la iniciativa popular llevaron sus 180.000 firmas al Parlament, ERC les advirtió que no contaran con ellos si había que prohibir las fiestas de toros ensogados, embolaos o enmaromados. Fiestas muy tradicionales en las tierras del Ebro, con las que Esquerra es tolerante y compasiva. Y en las que el público no se comporta de forma bárbara ni el toro sufre. No es lo mismo lidiar a la manera española que divertirse según la sensibilidad catalana.
9. Esta decisión demuestra la influencia de Cataluña en España. De la prohibición canaria no se enteró nadie. Y 10. Si equiparamos a los animales con los seres humanos, entonces todos vegetarianos y prohibidas corridas y correbous. Es un buen argumento para un guión de Woody Allen, un Vicky Cristina Barcelona II. Nos arrancaría una sonrisa algún comentario entre la hipocresía, el sarcasmo y el cinismo.
La hipocresía catalana protagonizó ayer uno de los más desquiciados esperpentos de nuestra reciente historia. Tan grotescamente adaptado a lo peor de los tiempos presentes, a la vez que tan anticuada y casposamente castizo, que no ha podido sino atraer la atención de los más importantes medios internacionales que, como antes hicieron Teophile Gautier o George Borrow, enviaron a sus corresponsales para que informaran de esta escenificación typical spanish que nos retrotrae a la España de “toreadores” y extremistas -ya sea en su pendular hacia la izquierda o la derecha, la exagerada filantropía o la inimaginable crueldad, el idealismo más utópico o el más garbancero realismo- engendrados por esta árida tierra de pasiones extremas.Llamo hipocresía catalana a lo aprobado ayer porque no se ha prohibido, junto a los toros, la caza y la pesca. Porque no se ha decidido cerrar, junto a la Monumental de Barcelona, los cotos de caza de Rocafort de Valbona, Albió, Vilet, Guimerà o Verdú, que se anuncian con fotos de satisfechos cazadores ante sus ensangrentados trofeos. Porque no van a retirar las licencias de caza y de pesca que expende la Generalitat. Porque no se ha prohibido que los muchos barcos amarrados en los puertos recreativos catalanes se dediquen a la pesca deportiva; ni la pesca submarina en las transparentes aguas mediterráneas o la pesca con caña en ríos, malecones y playas. Al parecer el toro suscita en Cataluña una compasión que ya quisieran para sí las perdices, conejos, liebres, jabalíes, doradas, sargos, lubinas o herreras.
Eso sí, es una compasión selectiva: el único toro que suscita compasión a la catalana es el toreado a la española. Porque no se han prohibido fiestas populares como los toros de fuego o embolats de Amposta o los toros ensogados de Cases d’Alcanar. Ni los festejos tradicionales en los que se maltratan animales que, según la denuncia presentada contra la Generalitat por las asociaciones en defensa de los animales, se desarrollan en 170 localidades catalanas. Parece que los políticos catalanes del PSOE, CiU o ERC distinguen entre la crueldad españolista -la tauromaquia- y las venerables tradiciones populares catalanas, prohibiendo las primeras y permitiendo las segundas.
Y aún representa algo más grave la mascarada de ayer. Es la primera vez desde el franquismo que los poderes públicos censuran, hasta el extremo de su prohibición total, una manifestación cultural (y la tauromaquia sí que lo es, guste o no, frente a la grosera barbarie popular de los embolats o los ensogados). Y en esto de prohibir y censurar nunca la primera vez es la última.
Mi colega y amigo Pepe Aguilar publicó el lunes en los nueve diarios del Grupo Joly este artículo que por su interés reproduzco aquí. Nos quejamos con frecuencia de la incontinencia verbal de los vecinos de asiento en el AVE, pero esta vez hay que celebrarlo. Se trata de la transcripción que un viajero del trayecto Sevilla-Madrid le hace a mi colega.
“Miércoles. AVE Sevilla-Madrid, salida de Santa Justa 13:45. Clase Preferente, asiento ocupado por una consejera de la Junta de Andalucía. Se dirige a Madrid con un alto cargo de la Consejería al que no identifico. Yo en el asiento de atrás. La consejera despacha en un tono de voz alto que me impide dormir la siesta tras el almuerzo de juguete del tren, lo que me fastidia bastante. Oigo una conversación del estilo de la antigua serie de la BBC Sí, ministro. El alto cargo le va dando explicaciones en un tono extraordinariamente didáctico y la consejera hace preguntas básicas sobre cuestiones de su competencia. Van a una reunión en Madrid en un Ministerio. Suena el móvil. La consejera habla con alguien y le pide que amplíe un crédito de dos millones a cuatro. El interlocutor le da calabazas. Cuelga. Le dice a su acompañante que es para los ayuntamientos de Sevilla y Jaén. Se queja de que los trabajadores del Ayuntamiento de Jaén son del PP y dificultan la gestión, que las nóminas se han retrasado tres días y que le han montado un lío tremendo a la alcaldesa. Se queja de que Izquierda Unida, socio de gobierno en Jaén, se ha reunido con los empresarios de Jaén para decirles que el Ayuntamiento tiene dificultades financieras, que la consejera niega. Acto seguido, y a pregunta del acompañante, le dice que dan como seguro el cambio de color político de las alcaldías de Sevilla y Jaén. El acompañante se sorprende y ella le responde que con sus datos la pérdida es segura. Hablan con alguien del Ministerio, una mujer, que les espera. El acompañante le dice a la consejera que vayan andando. La consejera responde que no, que vayan en taxi, que no va andando ni desde Atocha hasta el Prado. En medio de todo, comentarios sobre la filtración al PP del documento de previsiones de recortes presupuestarios y de la estrategia para contrarrestarlo, incluye comentarios negativos sobre los presidentes de la Junta y del Gobierno. Se trata también de la normativa de los chiringuitos de la playa y de la postura de los catalanes al respecto -en ese punto el tren hacía más ruido y aunque no me dejaban dormir no les entendía bien-. La consejera dice que viajan en clase preferente y que eso es contrario a las instrucciones de austeridad recientes, que debieran ir en turista, lo que considera una chuminá. También dice que van a anunciar que dejan de tener coches oficiales de gama alta, lo que también califica como chuminá, y que si siguen con tonterías como esa tarda “un minuto y medio” en dejar la política y dedicarse a otra cosa. A la vuelta el sábado coincidí en el vagón con José Caballos. En el mismo tren iba Manuel Chaves. El saludo entre Chaves y Caballos, de antología, y la maniobra de Caballos para retrasarse y dejar que se alejara, absolutamente genial. En fin. El PSOE no me deja dormir la siesta en el tren, pero al menos me entretienen”.
Esto es verídico. Palabrita del Niño Jesús.
Dentro de exactamente una semana llega Michelle Obama con su hija pequeña, Sasha, de nueve años, a pasar unos días de asueto en la Costa del Sol. Michelle es muy sencillita y no ha pedido nada especial, según dice el dueño del hotel de lujo en donde se hospedará, que está entre los treinta mejores del mundo. No ha pedido nada especial, salvo unas 30 habitaciones y un despliegue de cientos de policías propios y españoles, de uniforme o de paisano que ya están en plena faena en Benahavís.
Pero al margen del evento, la noticia permite poner en el calendario el cumpleaños del presidente Obama, 4 de agosto de 1961, que es el mismo día, un año más tarde, en el que nació su media naranja en aquella fantasía planetaria: Zapatero es del 4 de agosto del 60. Si el propio Obama viniese, podrían celebrar juntos sus dos cumpleaños. Una pena para el presidente español, porque ese brindis daría la vuelta al mundo, casi tanto como el beso de Iker Casillas y Sara Carbonero.
Y además de ajustar el calendario, la visita de la primera dama americana nos ofrece una pequeña lección de geografía, para poner en el mapa a Benahavís, pequeño municipio de la provincia de Málaga si se cuentan sus habitantes, pero grande en extensión geográfica. Está situado entre Marbella y Estepona, por encima de ambos municipios, sin tocar la costa. Tiene unos cuatro mil habitantes, de los que más de la mitad son extranjeros, en especial británicos. Y aunque Marbella tiene ya unos 140.000 habitantes de derecho y Estepona 70.000, Benahavís tiene más kilómetros cuadrados que cualquiera de sus dos grandes vecinos. Nadie parece saber en España dónde está esta localidad, en donde Michelle, Sasha y un grupo de amigos van a pasar cuatro o cinco días de la semana próxima. Así que la prensa nacional, tanto la seria como la rosa, dicen que la familia del presidente americano viene a Marbella.
Un error, aunque a Marbella le viene muy bien la publicidad de las vacaciones de los Obama, necesitada como está de recuperar prestigio tras el dominio municipal durante quince años de una banda de delincuentes. El hotel elegido es elegante, pero su estilo está muy lejos de las haciendas californianas de origen andaluz a base de cal, tejas y vegetación que en los años 40 impuso en Marbella Ricardo Soriano, o de la casa hispanoárabe que diseñó Hohenlohe en los 50. También, afortunadamente, lejos de las mansiones ostentosas que se hicieron aquí los jeques árabes en los 70 o de las imitaciones que se fabricaron a continuación los nuevos ricos foráneos e indígenas antes de que Gil y compañía se dedicaran a los pisos. El hotel de Benahavís tiene buena pinta, pero es de lamentar que su estilo no sea autóctono, sino copia de una villa de la Toscana italiana. Después de esto el público americano seguirá teniendo problemas de geografía.
España ha salido muy bien parada en los tests de estrés de sus bancos. Eso dice el Banco de España, aunque cinco de los siete peores alumnos europeos sean españoles. Esto ocurre no porque sean más malos, nos explican, sino porque seguimos siendo tierra de quijotes; aquí se ha examinado a todo quisque y en el resto de países, a poco más de la mitad. Vaya. En todo caso, demos por bueno el resultado y reclamemos urgentemente un test de estrés para el común de los españoles. Que la autoridad sanitaria aplique los mismos criterios a todos los españoles, para conocer al detalle el grado de fatiga, nerviosismo, ansiedad o falta de concentración en todas las regiones o nacionalidades. Y los motivos de su padecimiento.
Así, podríamos saber si ha frustrado más a los catalanes la sentencia del Estatut, que a los andaluces la subasta de Cajasur. Seguramente en ambos casos la pena ha sido mucho menor que las que genera la vida diaria. Mayormente el paro. El propio o el de los cercanos. Eso sí que genera estrés. Y es una amenaza constante. Las dudas sobre la marcha de una empresa no permiten a sus trabajadores celebrar que aún conservan el empleo. Y las presiones individuales, tampoco dejan disfrutar de la buena marcha de un negocio.
Todavía hasta la presente ser trabajador público era una garantía. O lo ha sido durante décadas. Pero cada vez son más las voces que reclaman un recorte drástico de las plantillas de empresas públicas o de funcionarios de la administración. En este campo, hasta ahora desconocido, se tiene la tentación de recortar por lo más fácil, aunque sea eficiente, en vez de por lo más obsoleto, con lo que el resultado puede ser doblemente doloroso: menos empleo y una administración más torpe. Más estrés.
Aunque en verano el rey del estrés es el ruido. En esta materia, España es también campeona del mundo. Se podría hacer una prueba de resistencia al ruido veraniego. Por ejemplo, a los vecinos discutiendo en su terraza con unas visitas, a pleno pulmón, hasta las cuatro de la madrugada, sobre la operación de Belén Esteban, el embarazo de Penélope Cruz, el adelanto de Fernando Alonso, la tragedia del festival Loveparade o cualquier otra gran preocupación nacional. Y hay más ejemplos; los niñatos del barrio haciendo botellón en cualquier rotonda o esquina con las radios de los coches a toda pastilla y hablando a gritos. O la discoteca que no tiene la insonorización bien hecha o en la que abren la puerta trasera para airear la sala y uno puede seguir desde la cama los ritmos de la pista con toda fidelidad.
Si nos hacen un test de estrés al común de los españoles salimos también de los peores de Europa. Pero esta vez no por quijotes, sino por sanchos; despertados del sueño de ser ricos, ahora los ruidos cotidianos de la vida no nos dejan dormir.
El vino y las rosas para los que no encuentra destinatario mi amigo Alejandro Víctor, en el post anterior, seguro que serían de utilidad en el universo Unicaja. A la entidad financiera puntera de Andalucía le ha pasado esta temporada como al Ferrari de Fernando Alonso, que tenía buena marca y, sin embargo, los imponderables lo dejaban en la cuneta una y otra vez. Hasta hoy. Los imponderables y quizá algún error por su parte. Alonso lo ha reconocido públicamente. De Braulio Medel hay poca noticia pública en los últimos meses. No se prodiga, el hombre.
La suerte de Unicaja parece haber cambiado, como la de Alonso. Las pruebas de solvencia y resistencia a las que han sido sometidas toda la banca y las cajas españolas nos permiten establecer una clasificación homogénea sobre la salud y prosperidad de unos y otras. Y después de tantas malas noticias, con el fracaso de la absorción de la caja de Castilla La Mancha, el fiasco de la fusión con la caja de Córdoba, y la non nata oferta conjunta por Cajasur en comandita con Cajasol, el ánimo de la tropa de Unicaja era bajo. Y el de su dirección, aún peor.
Pero resulta que aunque su ánimo estuviese decaído, en la prueba de estrés sale estupenda Unicaja, según la clasificación que anunció el viernes por la tarde el Banco de España, banco amigo de los intereses de Andalucía, como ustedes saben bien. Las cuentas que hacen las entidades financieras sobre su morosidad y fortaleza tienen trampa algunas veces. Tanta, que después de enviarlas al supervisor y de camino a la prensa, se pueden rectificar ante el Banco de España, sin advertir a los medios. Así que está bien publicar un ranking con los mismos criterios para todos.
Y ahí ha encontrado Braulio Medel un motivo de alegría, después de tanto desaire. Está en el podium nacional de los mejores, tras la BBK vizcaína y la Kutxa guipuzcoana, y por delante de todos los demás. Tanto de los grandes, tipo Caixa o Caja Madrid; como de posibles novios, del estilo de Ibercaja o Cajasol. A la presunta otra media naranja de la gran caja andaluza le gana por tres a dos en el test de estrés. En Málaga ya hay quien le saca a eso rendimiento. Con vino y rosas.
El primer impulso que tuve cuando comprobé que todos los periódicos proclamaban en sus portadas con grandes titulares que la banca española y la mayoría de las cajas habían superado con nota el examen de solvencia fue bajar a la floristería y mandar un ramo de rosas con una tarjetita. El problema, claro, era a quién mandar las flores pues aunque una vez más había ganado la banca no había, digámoslo, ningún sujeto físico (ninguna nariz humana, quiero decir, capaz de oler el aroma de las rosas) a quien remitir el ramo. Cambiar las rosas por una tarta o una caja de bombones no solucionaba nada. Así que me resigné a celebrar en solitario la fortaleza de nuestros sistema financiero. Ahora bien, cuando me disponía a descorchar una botella de albariño muy frío, caí en la cuenta de que quizá yo no tenía nada que celebrar. No tengo acciones bancarias, mi cuenta nómina marcha a contrapelo y la hipoteca adelgaza con una lentitud desesperante. Tampoco creo que la salud de la banca tenga que ver con los portátiles que venden a plazos. Es más, el hecho de que la banca esté fuerte ¿perjudica mis intereses o los beneficia? Si dejo, por ejemplo, de pagar un recibo ¿será más comprensiva una banca fuerte o una débil? Ni idea. Así que opté por sumergirme en los abisales aromas del vino. No me atreví a brindar. No sabía con quién y seguramente a la larga sería contraproducente.
La sentencia del Tribunal Internacional de Justicia sobre la independencia de Kosovo ha traído cola. Kosovo no es Cataluña. O sí. Aquí en España, todos entramos en tropel a escena, tras la decisión de La Haya de dar por buena esa independencia unilateral. No es una novedad. Cuando se produjo en 1991 la segunda Guerra de los Balcanes, Alemania presionó a sus once socios comunitarios de entonces para reconocer a eslovenos y croatas. Felipe González era reticente. Como Mitterrand o John Major. Cataluña, País Vasco, Córcega e Irlanda del Norte eran buenas razones. El estallido de la Unión Soviética ese mismo año y la independencia de los Países Bálticos, predestinados a entrar en la Unión Europea y la OTAN, dio alas a los nacionalismos periféricos en España. Al fin y al cabo, Lituania, Letonia y Estonia, tenían juntos la misma población que Cataluña.
Jordi Pujol lo recordaba en sus frecuentes visitas a Bruselas en los años 90. Aunque sus manifestaciones no eran de un nacionalismo rancio. Cuando en diciembre de 1995 el Tribunal de la UE publicó la sentencia del caso Bosman, según la cual un jugador comunitario de fútbol no podía ser considerado extranjero en otro país de la Unión, a Pujol se le preguntó si veía al Barça con 11 irlandeses y contestó que no; que los irlandeses son muy malos, pero que no le importaría con 11 holandeses. Una respuesta nada racial.
La Guerra de los Balcanes, junto a una crueldad inusitada sobre el terreno, tenía algo de irreal en las trincheras diplomáticas. Recuerdo a los jefes de los tres países contendientes, en plena guerra, participando en las sesiones de mediación en La Haya, la misma ciudad donde se ha emitido el fallo del jueves. Y sus ruedas de prensa inverosímiles: el croata Tudman y el bosnio Izetbegovic, sentados en los extremos de una larga mesa curva, con el serbio Milosevic en el centro, respondiendo al mismo tiempo a las preguntas.
Kosovo está considerada como la cuna de los serbios. Curioso, como Kiev, capital de la actual Ucrania, está en el origen de la monarquía rusa. Las emigraciones masivas de albaneses a la serbia Kosovo provocaron una mayoría foránea, que generó el movimiento separatista. Es el caso contrario al de los derechos históricos reivindicados con algunos catalanes o vascos para reclamar su independencia. En resumen, sería como si una mayoría de origen andaluz en una determinada comarca catalana reivindicara separarse de Cataluña. O una mayoría de portugueses en algún condado luxemburgués proclamara su independencia unilateral del Gran Ducado. Algo impensable si no se tiene un buen padrino; Estados Unidos en el caso de Kosovo en 2008, como Alemania en el 91 con Eslovenia y Croacia. La sentencia crea polémica y es muy discutible. Pero tiene poco recorrido en territorio español, salvo para literatura como la que antecede. Todo parecido con España es pura coincidencia.
No me lo puedo creer. La UEFA deja fuera de la Europa Liga (antigua Copa de la Uefa) al Mallorca porque tiene muchas deudas. Y así, de camino, evita su recuperación, porque jugar una competición europea es una magnífica fuente de ingresos. No entiendo la lógica de los organismos que rigen el fútbol internacional. No comprendo por qué no utilizan la televisión para ayudarse en las dudas arbitrales y tampoco este tipo de enjuagues como el que perjudica al Mallorca, que se ganó con creces en el campo su derecho a jugar la segunda competición europea este año.
El Mallorca en los últimos partidos de la pasada Liga incluso pudo clasificarse para la Champions, aunque al final fue quinto. El organismo presidido por el francés Michel Platini adoptó la decisión por sus problemas económicos del club, que ha suspendido pagos y debe entre 60 y 70 millones de euros. El Mallorca ya ha recibido la comunicación oficial y ha anunciado su intención de recurrir. El portavoz de los nuevos propietarios, Lorenzo Serra Ferrer, ha subrayado que agotarán todas las vías jurídicas para luchar contra lo que considera un expolio. Incluso la propia jueza que dirige el proceso concursal había advertido al presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, para que se abstuviera de tramitar cualquier acción o expediente que pudiera tener como consecuencia la revocación de la licencia europea del Mallorca.
Recojo dos comentarios de nuestra web, que comparto. Hay un trato de guante blanco con los clubes ricos, que no sólo afecta a los arbitrajes, y Platini demuestra una vez más su escasa simpatía con el fútbol español y más ahora que hemos ganado el Mundial. ¡Ánimo Mallorca!
Andy Schleck y Alberto Contador han hecho una subida espectacular al Tourmalet esta tarde. Han llegado juntos, porque ninguno de los dos ha podido dejar al otro atrás. Schleck hizo el máximo esfuerzo y Contador no le disputó la victoria. Esta imagen de ambos, pasando el brazo por la espalda de su rival después de llegar a la meta, salda la injusta polémica surgida tras la avería de Schleck. En la meta de París, Alberto le debe sacar a Andy más de un minuto, mucho más de la ventaja del lunes. Contador va camino de un récord de victorias en el Tour.
Acusan a Alberto Contador de no jugar limpio con Andy Schleck, porque el lunes en una cuesta se le salió la cadena de la bicicleta al luxemburgués y el español no se detuvo. Ya lo hizo en una etapa de este Tour, en la que se cayó Schleck, pero ahora los aficionados franceses y su ministra de Deportes han tomado partido por Andy que es un muchacho alto, rubio y con los ojos claros. En la meta, cuando se ponía ayer el maillot amarillo, un día después del incidente, la gente todavía le pitaba a Contador de lo lindo.
Es curioso cómo un mismo acontecimiento produce reacciones distintas en los seres humanos. Pedrosa, tras ganar el gran premio de Alemania de Moto GP ha tenido el detalle de ponerse la camiseta de La Roja, como homenaje a España por su triunfo en el Mundial. Homenaje que llega con retraso. Lorenzo, ganador dos semanas antes en Barcelona, aunque sus fans le habían pedido que lo celebrase con la camiseta de la Selección, no se atrevió a hacerlo en Cataluña, el muy bobo.
Jugar limpio a veces resulta rentable. Por ejemplo en el año 2000 el Rayo Vallecano jugó la Copa de la UEFA de gratis; o sea, no por méritos deportivos, sino por ser uno de los tres equipos más limpios de Europa la temporada anterior. Otro ejemplo es el de España en la final de Sudáfrica contra la sucia Holanda. Pero no siempre gana el más limpio. Al contrario, es frecuente ver a los tramposos salirse con la suya: en la final del anterior campeonato del mundo de fútbol, el defensa italiano Materazzi insultó reiteradamente a Zidane hasta con alusiones como “la puta de tu hermana” (con perdón de la cita). Zidane le dio el famoso cabezazo y lo expulsaron. Italia ganó el Mundial.
Simoncelli, motociclista italiano que corrió en 250 centímetros cúbicos y fue campeón de esa categoría en 2008, era famoso por su habilidad para desplazar levísimamente a sus contrarios cuando iban en una recta lanzados, con consecuencias desastrosas para Barberá o Bautista y magníficas para él. Fair play tenía el barón de Coubertain cuando inventó las olimpiadas modernas en 1896 y aquel lema de que lo importante en la vida no es vencer sino luchar bien. También lo tienen los tenistas que se saludan cortésmente al final de cada partido. Lo que resulta más fácil en deportes en los que no hay contacto. Aunque en alguno de mucho contacto hay buenas experiencias; los jugadores de rugby ingleses pusieron de moda el tercer tiempo, aquel en el que una vez terminado el partido los dos equipos comparten cerveza y salchichas, en buena armonía. Como Contador y Schleck, que se iban de caza y de vacaciones juntos, al menos hasta ahora.
El español, por cierto, es bajo, cetrino y de ojos oscuros. En la comparación, no hay color. Pero no es culpable.
Jorge Lorenzo ganó la carrera anterior en Montmeló. Fue el día siguiente al triunfo de la Selección nacional de fútbol en el Mundial de Sudáfrica. Lorenzo había preguntado a sus fans en su página del Twiter cómo querían que celebrase la victoria si ganaba. Y mayoritariamente le dijeron que con la camiseta de la roja. Lo contó el propio Lorenzo, que añadió que eso en Barcelona era complicado. Una bobada. Y efectivamente, no se atrevió. Este domingo gana Dani Pedrosa en el Gran Premio de Alemania y se pone la camiseta. Una buena lección.
Panorama plano un año y lenta recuperación después
El sector inmobiliario arrastra a otros 21 sectores en las tablas input output. La obra pública sólo a cuatro.
El ICO ha dado el 85% de los préstamos de menos de un año y menos de un millón este año en España
La excelencia no sólo hay que buscarla en los sectores de moda, también en los tradicionales
A Andalucía ’se le ha pasado el arroz’ en materia de fusiones
Para el futuro hay que acabar con la cultura de las subvenciones y generar una cultura empresarial
La cita fue el viernes 16 de julio, que coincidió con la adjudicación de Cajasur a la BBK. Fue una coincidencia. Un resumen de la conversación se publicó el domingo 18 de julio en las ediciones de papel de nuestros periódicos. Esta es una versión casi íntegra. Casi todos los economistas que analizan la actualidad en los nueve diarios del Grupo Joly le quitan dramatismo a que haya ganado la subasta la ‘kutxa’ vizcaína; sostienen que la caja única es una cuestión más política que económica, aunque como verán hay discrepancias. Y sobre la coyuntura opinan que queda un año malo, pero no mucho peor que éste, y después vendrá una lenta recuperación.
FUTURO INMEDIATO
Joaquín Aurioles. Estamos a las puertas del gran test que va a ser el Pesupuesto para 2011 que presente el Gobierno y sus necesidades de financiación. Es el tema de fundamental, con dos amenazas: la evolución del mercado de trabajo y la confianza, que va a estar condicionada por los avances que se produzcan en las reformas. La previsión de la evolución del paro es claramente negativa y puede dar al traste con la recuperación de la imagen de la economía española y la credibilidad del país. Y queda otra amenaza que es la duda sobre si las comunidades autónomas van a responder con lealtad a la consolidación fiscal propuesta por el Gobierno. Si las respuestas son positivas, la evolución puede ser a mejor. La percepción personal del presidente del Gobierno ha mejorado desde que ha adoptado medidas impopulares y esto ayuda a la imagen exterior del país.
Rogelio Velasco. En los próximos meses y años la situación no va a ser mucho mejor, ni mucho peor que ahora. Vamos a crecer a un ritmo menor que el 0,5%, completamente insuficiente para crear empleo. En el interior, porque el gasto público va a ir reduciéndose para cubrir en parte los objetivos de déficit. Y en el exterior, porque todos los gobiernos europeos están llevando a cabo medidas de reducción del gasto público y por tanto la exportaciones españolas, que en un 70% van a los otros países europeos, tampoco van a poder tirar significativamente de la actividad. Veo un panorama bastante plano en los próximos doce meses.
INMOBILIARIO
Gumersindo Ruiz. Hay una situación plana con grandes incertidumbres todavía en el sector inmobiliario. Cualquier cosa que se haga, presupuestos, balances, cajas de ahorro, depende de la evolución del sector inmobiliario, que está detrás del origen de la crisis y sigue estando ahora mismo como una incógnita. Cualquier análisis que se haga de ingresos o dotaciones del sector financiero, de temas laborales de arrastre sobre otros sectores depende del inmobiliario en gran medida. En las tablas input output tiene arrastre sobre 21 sectores de la economía andaluza, mientras que la obra pública sólo lo tiene sobre cuatro sectores. El mercado no funciona, los precios no se acaban de ajustar, han bajado muy poco. Y no se van a ajustar, porque no hay mercado. Y un 25% de las promociones que se iniciaron antes de la crisis no recurrieron a crédito para financiarse, lo harían con dinero negro o como fuere. Esa gente puede esperar a vender. El sector se ha retraído con carácter general. Hay ya en algunos sitios un desfase entre el inicio de viviendas y la demanda potencial. De tal manera, que puede haber falta de oferta, porque se tarda tres años en hacer una vivienda.
ANDALUCÍA
Francisco Ferraro. Comparto las ideas que se han dicho. Sobre Andalucía en concreto, nos esperan tiempos planos. Tendremos una contracción liviana a partir de septiembre, que puede durar hasta el principio de la primavera, y habrá una ligera recuperación a partir de entonces. Andalucía tiene algunos hechos diferenciales que pueden modificar algo los pronósticos que se pueden hacer para el conjunto del país. Aquí hay un mayor peso del sector público, lo que significa que los ajustes presupuestarios, tanto en rentas salariales como en inversiones, van a tener un mayor efecto en Andalucía que en el conjunto de España. También el peso del sector de la construcción en Andalucía es más elevado que en la media nacional, y el exceso de stock de vivienda residencial es mayor. Así mismo hay más desempleo; en Cádiz ya el 31% de paro y la media andaluza en los datos EPA del primer trimestre es superior al 27%, frente a una media española del 20%. Todo eso provoca un efecto mayor de la contracción de la demanda interna. A eso hay que añadirle un mayor endeudamiento privado, de empresas andaluzas y sobre todo familias.
Fernando Faces. En Andalucía, la relación entre créditos y depósitos está por encima del 2; 2,1 o 2,2, más del doble de créditos que de depósitos, mientras que en Extremadura es 1,6. Las dos regiones están a la cola de España en desarrollo, pero hay una mucho más austera que la otra. Y además a lo largo de 2007 se disparó. Es decir que frenamos en los créditos de los últimos; cuando los demás estaban frenando, nosotros seguíamos endeudándonos. En Galicia también pasó.
Francisco Ferraro. Y también hay carencias en el sector exterior, tenemos buenas empresas agrícolas, industriales y de servicios, pero nuestra cuota exterior en mucho menor de lo que nos correspondería en términos de población o de PIB. Aquí podemos sufrir la crisis un poco más que en el resto de España.
José Ignacio Rufino. Creo que ya se ha espantado el pánico a los riesgos de bancarrota presupuestaria. Se están cubriendo razonablemente las emisiones de deuda. La deuda autonómica es menor que la media de las comunidades y eso tiene su interpretación positiva. Hay una mayor confianza financiera y si empieza a fluir el crédito habrá una cierta recuperación, aunque no en el corto plazo de un año. De aquí a un año veo el mantenimiento de la situación ligeramente depresiva. La enorme deuda inmobiliaria hace que los bancos maquillen sus balances: la renovación de los créditos, para evitar reconocer el impago en forma de provisiones.
Gumersindo Ruiz. Porque no se sabe lo que va a valer. No es que se trate de engañar.
Fernando Faces. Se están vendiendo viviendas. Hay precios de mercado. Y sabemos que están un 30% por debajo de los de 2007, en zonas como el Aljarafe en Sevilla.
José Ignacio Rufino. Creo que hay una victoria pírrica en el tema de la deuda regional. Muchas comunidades van a tener dificultades, que van a hacer el modelo autonómico insostenible. Hay que tener un organismo de coordinación, en vez de esta conferencia de presidentes que no sirve para nada, que se replantee todo el modelo financiero, a partir de la nueva situación. Esas son las oportunidades de la crisis, que las cosas se racionalicen. El paro es el principal lastre y a corto plazo no se va a resolver.
EMPLEO
Rafael Salgueiro. Estoy enormemente esperanzado de cara al futuro. Al gran ajuste del empleo privado ya se ha realizado. Nos falta el ajuste del empleo público, que va a comenzar ahora. Y creo que estamos ante una bendita crisis fiscal, que está obligando a reducir el gasto, a discutir sobre el alcance del estado del bienestar y sobre la arquitectura institucional. Y todo esto es absolutamente bueno. No creo que una reducción del gasto público tenga un afecto tan dramático sobre el crecimiento y el empleo. No me he creído nunca un indicador keynesiano y sigo sin creérmelo. Gastar fuertes sumas de dinero público no crea empleo, salvo para quien se crea que el Plan E ha creado 800.000 puestos de trabajo. Y sí creo que puede tener más impacto en el crecimiento y el empleo las incertidumbres en los cambios de regulación, cómo se van a hacer los cambios estructurales y las subidas de impuestos, que creo que es lo peor que se podría hacer este año.
Ignacio Martínez. ¿Crees en los cambios estructurales, pero no en la subida de impuestos?
Rafael Salgueiro. Mientras Canal Sur Televisión siga emitiendo, no creo que haya nadie moralmente autorizado a subir ningún tipo de impuestos en Andalucía.
Fernando Faces. Vamos a tener una segunda caída este semestre que viene y el primero del año próximo. Será ligera, en torno al -0,3% o -0,4% del PIB. Fundamentalmente por temas financieros y de confianza. La crisis financiera no está resuelta ni a nivel internacional, ni a nivel nacional. Han vuelto a aflorar tensiones de liquidez en los bancos. España acapara el 25% de las créditos que está dando en Banco Central Europeo. La mala imagen que está dando nuestro país a través de su deuda soberana, se está contagiando a la banca. La banca española tiene consignado en sus balances unos 150.000 millones de deuda pública, de la que 126.000 millones es dinero del BCE al 1% con el que la está financiando de manera rentable. Si la clave de la crisis fue la financiación de empresas y familias y el desplome que surgió, esto va a seguir posiblemente con crecimientos negativos el resto de 2010 y el primer semestre de 2011. Es muy difícil que se recupere ni el consumo, ni la inversión, ni la confianza suficiente.
REFORMAS
Ignacio Martínez. ¿De qué va a depender la recuperación de la confianza?
Fernando Faces. En gran medida, de la coherencia que se tenga en la ejecución de las reformas. Y delo apoyo que a estas reformas haya por parte del conjunto de los partidos, también de la oposición. Hasta ahora no lo ha habido, nos encontramos ante un Gobierno que ha puesto sobre la mesa al dictado de otros, pero nadie quiere compartir eso. Y así es difícil que se recupere la confianza. Por otro lado, en Andalucía ha habido un desplome de la inversión exterior, tanto extranjera, como del resto de España.
ENDEUDAMIENTO
Ignacio Martínez. ¿Alguna pincelada positiva para Andalucía en este panorama?
Fernando Faces. El gran peso del sector agroalimentario. Es el que mejor se está comportando; mantiene el consumo y las exportaciones. Y este sector pondera en Andalucía más que otras regiones y es un factor de estabilidad. Y a nivel nacional otra nota positiva es el desapalancamiento que está haciendo el sector privado; es impresionante, de los más duros y veloces de toda Europa. La balanza por cuenta corriente, el déficit exterior, ha pasado del 10% en 2009 al 4% este año. Esta es la expresión clarísima del desendeudamiento que están haciendo familias y empresas. Cuando se normalice la situación se va a generar una dinámica de consumo e inversión notable.¿Cuándo? Probablemente a partir del segundo semestre de 2011. La tasa de ahorro en España ha superado el 18%; que es algo que no conocíamos en España.
Jerónimo Molina. En 2010 se ha producido un frenazo respecto a las expectativas que había. Ese frenazo nos lleva a una situación nueva que está condicionada por el nivel de la deuda acumulada. España es el país más endeudado del mundo. Ahora no tenemos una financiación adecuada para el nivel de endeudamiento que hemos generado. Hay que recuperar la credibilidad, que es la base de la financiación. ¿Cómo? Con austeridad y con ajuste de cinturón. Eso nos lleva a una caída del consumo y de la actividad. S una situación compleja de la que es difícil salir. Una de las pocas alternativas que caben es la salida al exterior. La austeridad de franceses o alemanes tampoco ayuda; por tanto, no es previsible que a corto plazo vayan a tirar más de nuestras exportaciones o nuestro turismo. Sobre el desapalancamiento de las familias y las empresas, hay que decir que la reducción del consumo no resuelve la deuda acumulada.
Fernando Faces. No. Pero primero hay que tapar el agujero. Y después vendrá reducir el nivel de la piscina…
Jerónimo Molina. Tradicionalmente en Andalucía en las fases expansivas aumentamos más que proporcionalmente nuestro consumo y cuando tenemos una caída, la exportación se comporta mucho más estable, pero caen las importaciones. En el primer trimestre de este año, por primera vez aparecen datos positivos tanto de las importaciones como de las exportaciones regionales.
Gumersindo Ruiz. Lo más grave es el efecto sobre el empleo. La consecuencia de este ajuste va a ser un aumento del paro. Entonces, el que los funcionarios sean un poco más pobres o que el país crezca un poco menos tendría una importancia relativa, si no fuera porque se traduce luego en más paro.
CAJASUR Y LA BBK
Ignacio Martínez. ¿Qué impresión os ha causado la decisión del Banco de España sobre Cajasur?
Jerónimo Molina. Creo que habría sido mejor para Andalucía que Unicaja se quedase con la Caja Castilla La Mancha que haber estado procurando la caja única. Es bueno tener una entidad financiera importante en Andalucía, si tiene que ser una caja única es una cuestión más política que económica. Y es conveniente no doblar sobre lo que ya hay. Pensando en el bien de una empresa, es más lógico en vez de doblar oficinas en tu mismo territorio, asociarse con uno de fuera.
La caja única tiene más inconvenientes que ventajas.
Fernando Faces. La reforma de la ley de cajas ha enunciado una senda larga de privatización. Va a haber como cuatro trajes distintos, y pueden emitir cuotas participativas, acciones que era su principal problema. Hay otros problemas que no se han resuelto con la reforma que son la politización y la dependencia de las comunidades autónomas. Lo que sí se ha abierto es un camino hacia su capitalización y hacia su lenta privatización. Dicho esto, el que sea una caja andaluza la más grande o una compuesta por cajas de varias regiones es irrelevante para los ciudadanos y para las empresas. No hay que lamentarse de que la solución de la subasta de Cajasur sea la BBK, tan solvente como puede ser Unicaja o más. Yo creo que la gran apuesta de las cajas andaluzas es encontrar matrimonios, SIP, fuera. Ese es el trabajo que tienen que hacer. Y si pueden liderar una SIP fuera, mejor. Ese es el camino, no concentrar riesgos, préstamos, servicios en una única región.
Rafael Salgueiro. Hemos explicado antes la gran diferencia entre el crédito concedido y el ahorro en Andalucía, que es casi de dos a uno. En esta situación lo que nos interesa con entidades capaces de captar ahorro en el exterior y prestar en Andalucía. Antes no era un problema, porque cajas y bancos conseguían dinero con gran facilidad en los mercados mayoristas, pero ahora eso está muy limitado. Por eso, me congratulo de que la BBK se haya quedado con la caja de Córdoba. Entre otras cosas para que comprueben los políticos que no se hacen las cosas según su voluntad o sus deseos. La caja única no nos añadiría nada. Y mucho me temo de que se nos ha pasado el arroz en materia de fusiones. Andalucía ya no está en condiciones de liderar ninguna SIP, porque el modelo ya se ha terminado de configurar. Por culpa de los intereses personales se han quedado prácticamente fuera de juego. Vamos a un sistema en el que habrá algunas cajas muy locales y algunas grandes, pero este modelo de tantas SIP agregadas, de tantas sociedades de garantía recíproca, me parece inestable. Y muy pocas van a conseguir la financiación que esperan emitiendo cuotas participativas.
FUNCIÓN SOCIAL DE LAS CAJAS
José Ignacio Rufino. Más allá de que haya una caja única o varias cajas, reo que las cajas deben subsistir y no converger completamente con la banca tradicional. El pendulazo es muy peligroso. La función social de las cajas debe seguir existiendo.
Fernando Faces. Lamento que vaya a suceder, pero es el camino que se a abierto.
ARMA POLÍTICA
José Ignacio Rufino. También ha habido una burbuja en la manipulación en el manejo político de las cajas, con inversiones absolutamente ineficaces en sectores sin futuro por dar una patada a seguir. Eso se ha terminado, pero no por ello se debería acabar con el modelo y con la función social de las cajas. Ahora bien, hay que terminar con todo este cabildeo de políticos en los consejos de administración con sumas elevadísimas. A las cajas hay que defenderlas como posible arma, política incluso, que también en algunos momento puede apagar fuegos, que pueden tener consecuencias letales para el sistema regional.
Rafael Salgueiro. Tienen que ser independientes como la Caixa o terminan financiando aeropuertos como la de Castilla La Mancha.
Francisco Ferraro. O Isla Mágica, sin ir más lejos. Se le ha dado una importancia política desmesura en Andalucía al devenir de las cajas de ahorro. Y la importancia de un sistema financiero es que sea eficiente, que los costes de intermediación sean los mejores posibles y los más profesionales. Y aquí en Andalucía creo que se nos ha pasado el arroz. Ha habido tantos intereses, ha habido tanta gente metiendo mano en la paella, que no se han tomado posiciones en los tiempos adecuados. Otros han hecho movimientos interesantes y nosotros aquí hemos estado convocando a los sindicatos, a los partidos, a ver qué opinan…
VENTAJAS DE UNA GRAN CAJA
Rogelio Velasco. La eficiencia es lo más importante en una caja. Servicios de calidad al menor costo, etcétera. Que hubiera una gran entidad financiera con sede en Andalucía podría tener ventaja sólo si se reclutara al mejor personal, hubiera ánimo de expansión nacional e internacional, fuera una referencia para el sistema financiero, la política de personal, desde el último mico en la última oficina fuera la mejor en cuanto a selección y formación…
Francisco Ferraro. Y hubiese realmente un plus para la comunidad de su obra social.
Rogelio Velasco. Que fuese para becar a estudiantes en Harvard a hacer Medicina, Ingeniería o Económicas, como hace la Caixa y Caja Madrid desde hace 50 años. Y no dedicarlo sólo a otros temas. En fin, dadas las interferencias políticas que vemos aquí en Andalucía en particular y la historia, soy pesimista. Una gran caja con sede aquí no serviría para nada.
NECESITAMOS UNA GRAN ENTIDAD FINANCIERA
Joaquín Aurioles. Estoy en desacuerdo con todo. Lamento profundamente que se nos haya pasado el arroz. Creo que todavía se puede hacer algo, pero lamento profundamente que nos haya pillado mirando para otro lado. Lamento que el mapa español de bancos y cajas vaya a tener un tremendo vacío de Madrid para abajo. Lamento que no haya una caja andaluza grande. Eso no es bueno para Andalucía, pero tampoco para el conjunto de España. La economía no funciona con reglas celestiales, y necesitamos una importante entidad financiera regional. Es tanto como decir que España necesita un Santander o un BBVA. Lamento que lleguemos tan tarde. Y la caja única es la única reparación posible al desaguisado que se ha creado. No creo que podamos hablar de una economía andaluza, sin unas entidades financieras que ayuden a crear tejido.
¿QUÉ HACER?
Ignacio Martínez. Y ahora qué reformas necesita Andalucía para el futuro?
SOCIEDAD CIVIL
Joaquín Aurioles. Andalucía necesita una profunda reforma de su entramado institucional. Andalucía necesita sociedad civil independiente, no intervenida y ni contaminada por el sector público. Y, por ejemplo, suspender a llamada concertación social.
EXCELENCIA
Rogelio Velasco. En Andalucía, como en cualquier región o país, el cambio de modelo pasa por la búsqueda de la excelencia. No hay que pensar sólo en la aeoronáutica y en sectores sexy que están de moda, sino en hacer una botella de agua que bien etiquetada y bien envasada se pueda vender por 6 euros, como hacen los franceses, en lugar de uno. O un bote de mermelada. Eso hay que hacerlo con excelencia, hay que exportarlo. Hay que aprender idiomas, hay que tener una economía más orientada hacia el sector privado, hacia el cosmopolitismo, hacia la internacionalización. Mirarnos menos al ombligo, el mundo se ha hecho muy grande. Modernizar la sociedad, sin mirar al sector público. Darle más importancia a las carreras de ingenieros o economistas, y no esta sociedad actual gobernada por juristas y filósofos desde hace un siglo. Todo eso es el cambio de modelo productivo.
Francisco Ferraro. Los maestros y los geógrafos han introducido alguna variable recientemente.
CRÉDITOS ICO
Gumersindo. En la actualidad hay un problema gravísmo de las pymes y autónomos. Tienen difícil acceso a la financiación. No tenemos en Andalucía ningún instituto que pueda servir de puente con el ICO. Y durante 2010, el ICO ha dado el 85% de los prestamos inferiores a un millón de euros y a menos de un año, o sea, los préstamos de liquidez. Hay que buscar una medida de urgencia de conexión entre el Gobierno andaluz y el ICO para canalizar este tipo de préstamos.
ADELGAZAR LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
Francisco Ferraro. Hace falta también que nuestra administración pública entienda el discurso que ha hecho Rogelio. El problema en España es que el cambio de discurso se hace siempre tarde. Todavía escuchamos que estamos así por culpa de la crisis financiera internacional, por culpa de los especuladores, sin darnos cuenta de cuales son nuestras propias miserias. La Junta de Andalucía debe hacer una reforma de la administración pública; las medidas anunciadas por Griñán son escasas e insuficientes. La reforma de la administración pública pasa por adelgazar su peso. Y eso es reducir el número de empleados públicos y en el número de organismos e instituciones, no tanto los salarios. Hay que profesionalizar la función pública; los ciudadanos tienen que percibir que la función pública está al servicio de la sociedad, no para ponernos dificultades. Sobra la televisión autonómica, las diputaciones provinciales, numerosos consejos consultivos o el Comité Económico y Social. Tenemos que ver hasta dónde podemos llegar con el estado de bienestar. Y hay que cambiar la política de fomento económico. Regar con subvenciones no es una política de fomento.
José Ignacio Rufino. Me hago una pregunta sobre el sistema de pensiones. ¿Por qué se trata igual a un soltero, con una renta superior que a un padre o madre de familia que tiene a su hijo en casa hasta los 30 o más y las deducciones fiscales sobre son hasta los 18 años. Habría que tener en cuenta el currículo social de contribución.
REDUCIR SUBVENCIONES
Rafael Salgueiro. Hay que romper las cadenas. En Andalucía hay que cambiar los contenidos de los medios de comunicación públicos y probablemente los propios medios de comunicación. La concertación social, cuyos resultados son desastrosos. Sustituir la oferta indiscriminada de
subvenciones y reducirla al máximo. La administración pública se queda sin dinero para pagar a sus funcionarios. Espero que la reducción de personal la haga ordenadamente.
FORMACIÓN
Fernando Faces. Hace falta una educación orientada a las necesidades de la sociedad, del mercado, de la industria. Incluidos los idiomas. Es la palanca para otra, la cultura empresarial. Eso se cambia desde la formación. Y que implique la ruptura de la cultura de las subvenciones. Modelo económico. Estamos equivocados con el descubrimiento de nuevos sectores. En todos los sectores tradicionales cabe la innovación, para la mejora de la eficiencia.
Jerónimo Molina. No es tanto el cambio de modelo productivo sino producir de otra forma.
El último barómetro autonómico deja en mal lugar al presidente andaluz. En el capítulo de aprobados, queda el penúltimo por la cola entre los 17 presidentes regionales de España, sólo superado por su colega canario. Tiene casi la mitad de apoyos que el líder de esta clasificación, el cántabro Revilla, que encabeza un pequeño pelotón de elegidos, en el que están el murciano, el castellano manchego y el extremeño. Curioso, los vecinos de Andalucía se disputan el podium, mientras el inquilino de la Casa Rosa comparte farolillo rojo. Aquí hay algo más que el factor crisis. Sobre todo, si se tiene en cuenta de que la marca favorita de los encuestados andaluces es la del PSOE: tiene más incondicionales que la votarían siempre, y menos detractores, de los que no la votarían nunca.
¿Qué pasa entonces con la imagen de Griñán? Para empezar, tiene un grado de notoriedad bajo; menos de la mitad de los consultados aciertan su nombre. Y además no lo conocen bien. Los encuestados consideran que es más inteligente que eficaz. Puede ser cierto. Pero añaden que es más prudente que simpático, y estoy en desacuerdo. Es siempre cordial y a veces indiscreto. En todo caso, la cuestión no está en sus virtudes o defectos, sino en el por qué de su deterioro.
En el año 1993, cuando el RPR y la UDF ganaron las elecciones legislativas francesas, Jacques Chirac colocó de primer ministro a su viejo amigo Eduard Balladur. Y al inquilino de Matignon todo le salía bien. Propuso una reforma educativa y se manifestaron en contra miles de estudiantes, pero el primer ministro subía en las encuestas. Retiró la propuesta y los sondeos le premiaron. Tanto éxito arrastraba que decidió disputar a su correligionario Chirac la Presidencia de la República en el 95. Los lectores son libres de hacer paralelismos de Chirac y Balladur con Chaves y Griñán. Pero lo sustancial es que Balladur parecía inoxidable. Grave error. No existen gobernantes inoxidables, como saben bien Suárez, González, Aznar o Zapatero.
El problema para Griñán es que la crisis no le ha dejado instalarse en el inconsciente colectivo. Los miembros del club de los cuatro, Revilla, Valcárcel, Barreda y Fernández Vara llevan muchos más años y blindaron su imagen antes de que nos cayera encima la gran depresión. La tentación es preguntarse si falta liderazgo y si los fiascos encadenados en los últimos meses son imputables a la debilidad presidencial. Desgraciadamente, Andalucía pesa poco en España, como nos ha hecho ver el Banco de España, que ha tejido un mapa financiero como el que hizo para África en 1885 la conferencia de Berlín, con escuadra y cartabón. Y pesa poco, por muchas razones, una de las cuales es su escasa disposición a los consensos estratégicos. El actual acuerdo unánime sobre la gran caja es un hallazgo histórico, que llegó tarde para Cajasur, pero no para otros desafíos. Veremos.
Esto no es Cataluña. Si Andalucía fuese Cataluña, el Banco de España no se habría permitido adjudicar la caja de Córdoba en contra del criterio unánime del conjunto de las fuerzas políticas y sociales. Y si lo hubiese hecho, se habría formado un escándalo planetario. No se pierdan el interesante debate que hoy publicamos en las páginas de Andalucía, entre los economistas del Grupo Joly. Hay opiniones para todos los gustos y algunas distintas a la de este cronista. Pero me quedo con una reflexión del profesor Aurioles: hay un tremendo vacío de Madrid para abajo en el nuevo mapa de bancos y cajas de España.
Y no vale decir que Cajasur se ha adjudicado al mejor postor. El Banco de España ha tutelado, ordenado o manejado todos y cada uno de los movimientos de fusiones. Y ha dejado un enorme vacío de Madrid para abajo. Hay una España rica y una pobre, y el señor Fernández Ordóñez las consolida con su nuevo mapa. Un deliberado error. También del Gobierno, más preocupado por su suerte o por la de Cataluña, que para eso protesta, para que le hagan caso. El presidente ha dejado a los pies de los caballos a sus correligionarios andaluces, que han iniciado una curva descendente en el aprecio popular, de difícil recuperación.
Hay más. El consenso unánime mostrado por el conjunto de fuerzas políticas y sociales llegó tarde. Si es verdad, como ha dicho el presidente Griñán, que Cajasur dejó de ser andaluza cuando los canónigos se negaron a fusionarse con Unicaja, este magnífico consenso debió producirse entonces, para impedir el suicidio de los curas que habían quebrado con su gestión la caja de Córdoba. Pero entonces no hubo unanimidades de ningún tipo. El PP estuvo a favor, en contra o se abstuvo a conveniencia; Comisiones votó en contra en el consejo Unicaja, y UGT se abstuvo. En fin, que los curas no son los únicos culpables. Su reino no es de este mundo, pero si el canónigo Gómez Sierra quisiera decir la verdad, sería de mucho interés saber por qué hizo lo que hizo.
Dicho todo lo cual, no nos vendrá mal ver operar a unos vascos en Andalucía, con su eficiencia y su experiencia industrial. Aprenderemos muchas cosas. Esto no es Cataluña, como queda dicho. Ahí nos duele.
Un escalofrío recorrió ayer la plana mayor del socialismo andaluz. Las huestes de Griñán se encuentran entre seis y diez puntos por debajo del PP en las encuestas y no están para revolcones de ninguna clase. Cajasur para los vascos, un desaire para Andalucía, fue la primera lectura, así de golpe, de propios y extraños. La Caixa se convirtió en una potencia financiera regional entre 1995 y 1996, cuando se quedó con la banca Granada Jerez, rescatada de los restos del imperio Ruiz Mateos. La BBK ha entrado en este mercado, con vocación de protagonismo andaluz, 14 años después, al hacer la mejor oferta económica por Cajasur.
La segunda reacción de muchos dirigentes socialistas fue buscar responsables en casa. Incluso de echarle la culpa al mismísimo Zapatero. Hay una constante en las últimas semanas de divorcio de la periferia con su líder máximo. Los socialistas catalanes andan irritados por la conformidad del presidente con la sentencia del Constitucional sobre el Estatut. Los socialistas vascos están muy susceptibles ante las descaradas zalamerías que se intercambiaron Zapatero y Josu Erkoreka en el Debate sobre el estado de la Nación. El temor del PSE es que el Gobierno cambie el apoyo en el Congreso de los seis diputados del PNV por asegurarles el poder en las tres diputaciones forales vascas. Y ahora le toca la sospecha al otro gran socialismo periférico, el andaluz. PNV vasco, BBK vasca. Como un mal presagio, Erkoreka empezó su discurso el pasado miércoles con una frase, Quo vadis Zapatero, a dónde vas Zapatero, dicha en el latín de los breviarios del canónigo Gómez Sierra. Más de uno se acordó ayer de la inmolación del Cabildo cordobés hace dos meses para no entregar Cajasur a Unicaja.
Con más énfasis, en muchos despachos oficiales andaluces, donde se dudó en las últimas semanas sobre si la vicepresidenta o el propio Zapatero harían algo a favor de que Cajasur conservara la bandera andaluza, se cambió ayer a la sospecha de que podrían haber realizado gestiones en favor de consolidar su mayoría en el Congreso, cuesta lo que cueste. Una perceptible grieta de desconfianza quebró la cohesión interna entre el PSOE nacional y andaluz. La tercera víctima de los recelos fue el propio Braulio Medel, presidente de Unicaja. Ha tenido tres oportunidades y ha fallado las tres veces. ¿Por qué no quiso hacer una oferta conjunta con Cajasol? Eran los comentarios más frecuentes.
Ahora aumentará de manera exponencial la presión sobre los presidentes de Unicaja y Cajasol para que hagan una fusión intensa y rápida, que permita salvar los muebles a la pequeña Sevilla del poder; o sea, a los estados mayores regionales de todos los partidos, sindicatos y patronales. Todos unidos en el afán, en la derrota y en la frustración. Buscando culpables, desesperadamente.
La fusión entre las cajas andaluzas, auspiciada por el presidente de la Junta de manera solemne hace tres semanas en el Parlamento andaluz, ha provocado algunas decepciones y anécdotas. Pendientes de que un día de estos se decida la subasta por Cajasur, y santificada por el Banco de España la integración de la caja granadina con la murciana, una balear y otra catalana, quedan sobre el escenario las dos grandes, Unicaja y Cajasol. Es decir, hay un premio en el aire y otro muy repartido por el Mediterráneo, pero queda por salir el gordo. Y sobre el gordo sobrevuelan varias amenazas.
Primer problema: los presidentes de las dos grandes no se entienden. A una colega que escribió un excelente reportaje sobre ellos este fin de semana le dijeron los allegados de Pulido que no es verdad que se lleven mal. Es una jugada inteligente. Pero lo que estamos diciendo algunos es que no se llevan bien, que no es exactamente lo mismo. Alguien que se sienta con los interesados en el consejo de administración del Banco Europeo de Finanzas lo ha definido magistralmente: tienen una sintonía de uno o dos sobre cien.
Segundo problema, el localismo. La sede en mi pueblo, es la proclama inicial de cualquier intento de fusión que se precie. Aunque hay poca discusión si uno de los dos contrayentes es más grande que el otro; motivo por el cual, como a Unicaja le adjudiquen Cajasur, Cajasol tendrá que hablarle de usted en la fusión. Y la hipótesis contraria no imposible. La primera pedrada localista la ha tirado el alcalde de Málaga, ingeniero cartesiano, pero no necesariamente frío: ha dicho que sólo apoyaría la fusión si la sede estaba en Málaga. De la Torre es hombre con fama de dubitativo para según qué cosas. Pero entre sus dudas no tiene cabida cuál es la capital financiera de Andalucía. El alcalde fue reconvenido por propios y extraños, por sacar el asunto antes siquiera de que los pretendientes se mirasen.
Pero, lejos de arredrarse, repitió el argumento reforzado. Más allá de la sede de la gran caja, De la Torre echa de menos que desde el inicio de la autonomía no se haya planteado el papel de cada ciudad en la nueva comunidad política que se creó con la Constitución de 1978 y el Estatuto de 1981. El trasfondo de su pensamiento pone el dedo en la llaga. De haberse producido ese debate, se habría establecido qué instituciones o entidades de carácter regional debían tener sede en un lugar u otro y qué organismos troncales de la autonomía debían estar ineludiblemente en Sevilla. La reacción en Granada del conjunto de fuerzas políticas, sociales y medios de comunicación en contra de toda idea de fusión con otras cajas andaluzas es todo un paradigma; una evidencia más de los recelos latentes que hay entre las distintas provincias. Y esto no es una anécdota, sino una asignatura pendiente de la construcción regional.
¿Jugamos contra Holanda o contra Italia? Leo en L’Equipe que Cruyff ha declarado que Holanda estuvo sucia, dura y vulgar. Dice más cosas, todas ellas negativas, pero me quedo con estas tres. No me puedo creer que estos leñadores fuesen holandeses. Sucios, duros y vulgares, renunciando a jugar al fútbol, cazando a golpes a los españoles y quejándose al árbitro inglés a cada momento. Una decepción de equipo esta Holanda, mucho peor que Alemania sin comparación. Y el árbitro un perfecto desastre. Cruyff opina que debió expulsar al menos a dos jugadores holandeses. Esta patada en el esternón de Alonso por parte de Nigel de Jong sólo fue amarilla para mister Webb. Establecido un precio tan barato por la integridad de los españoles se impuso la barra libre holandesa, en especial de un tipo alto y leñero llamado Van Bommel. Este sujeto jugaba, como todo su equipo, a la italiana, duro, marruñero y oportunista, un perfecto heredero de Materazzi. Afortunadamente, esta vez ganaron los buenos, como en las películas.
Más allá de la euforia que nos invade, ganar el Mundial de fútbol es un buen negocio. Y hazaña propia de grandes países. Los cuatro grandes de Europa eran hasta ayer los únicos campeones del Mundo en el viejo continente: Alemania, Reino Unido, Francia e Italia, fundadores en los años 70 del G-7, el grupo de países más industrializados del planeta con Estados Unidos, Canadá y Japón. Alemania acumula tres mundiales, uno tienen Francia e Inglaterra y cuatro Italia. Al otro lado del Atlántico están los otros tres ganadores. Uno histórico, que no gana desde hace sesenta años, Uruguay. Los otros dos, son Brasil, con cinco títulos, y Argentina, con dos, destacados países emergentes, miembros del moderno G-20. Este es el club en el que ha entrado España al derrotar a Holanda.
El consejero de Turismo piensa que este título refuerza la marca España en el extranjero y atraerá nuevos visitantes. Cuando se pase el efecto inmediato de las satisfacciones sentimentales, quedarán buenos negocios. En la Secretaría de Estado de Turismo han calculado que puede aumentar un 10% el flujo de los viajeros foráneos, como resultado de la victoria y la manera de conseguirla. Además, las grandes compañías nacionales exportadoras, que se mueven en el mercado global, también tendrán el viento a favor para mejorar sus mercados. Sólo falta que demos un buen producto, un buen servicio.
Es sólo una pequeña anécdota, pero esclarecedora. Una amiga fue a comprar el otro día una botella de agua en un establecimiento del centro de Málaga y le pidieron varios euros. Cuando preguntó airada, con un perfecto acento andaluz, cómo podían pedir esos precios, la dependienta le matizó que para ella eran 1,5 euros, que si no hablaba no podía distinguir entre clientes locales o foráneos, que eran órdenes de su jefe? Estoy a favor del impuesto turístico por visitar una ciudad, pero en contra de todo tipo de pillería en tiendas, bares o restaurantes, tomando a los turistas por tontos. Estos desaprensivos perjudican la imagen de su sector en particular y del destino en general.
Nuestro mejor negocio en el futuro será conservar clientes, y que repitan acompañados. A ver si es verdad que se recupera el consumo interno y la economía con la euforia del Mundial. Y ver si somos más humildes, discretos y prudentes con las cosas que hacemos. A ver si conseguimos crear una imagen de marca de calidad, identificada con el juego de la selección nacional de fútbol. A ver si éste no es un cuento de la lechera, un espejismo. Zapatero dijo aquella bobada en septiembre de 2007, tras estallar la burbuja hipotecaria norteamericana, de que España ganaba la Champions de la economía mundial, cuando en realidad España lo que podía ganar era la verdadera Champions del fútbol mundial. Lo que va a abrir las puertas a nuevas oportunidades económicas en el futuro. Para ser grandes de verdad.
Más de un millón de personas asistieron ayer tarde a la manifestación a favor del Estatut en Barcelona, según la guardia urbana. Reivindicaban que Cataluña es una nación, aspecto éste que el fallo del Tribunal Constitucional lima con intensidad. La víspera de la manifestación se ha producido un hecho que los organizadores se han tomado como una afrenta. El Constitucional publicó el viernes las 881 páginas de la sentencia. No encuentro dónde está el agravio: quienes hemos criticado con dureza la lentitud del Tribunal para emitir su dictamen, no podemos rasgarnos las vestiduras porque se den prisa en dar a conocer los pormenores del texto.
Más allá de la fineza del fallo, que valida en la práctica el modelo de financiación, excluye toda vigencia jurídica al término nación y no admite que el catalán sea de uso preferente sobre el castellano, con Estatut o sin él estábamos ante un texto efímero. El problema con los nacionalistas cuando piden de momento un sistema de financiación determinado, o reclaman de momento un modelo preciso de blindaje competencial, no son ni la financiación ni las competencias de la coyuntura. Sino los de momento, que generan desconfianza. Y más en un mundo que camina hacia la integración en sentido contrario, en el que Europa es la nación bajo cuya bandera se defienden nuestros intereses comerciales, industriales, agrícolas o monetarios, incluso los de seguridad.
Algunos gestos nacionalistas resultan anacrónicos. A Carod Rovira, antiguo jefe de Esquerra, le preocupa que pueda haber más banderas de España en los balcones de Barcelona, por el entusiasmo con la selección de fútbol, que señeras catalanas. Puigcercós, su sustituto al frente de ERC y, sin embargo enemigo, ha dicho una frase histórica: sin los jugadores catalanes la selección sería muy poca cosa. Y esa es justamente la lección: que catalanes como Piqué, Puyol, Xavi, Busquets o Capdevila, asturianos como Villa, castellano manchegos como Iniesta, madrileños como Casillas o Torres, andaluces como Ramos, Navas o Marchena, canarios como Pedrito o Silva, navarros como Llorente y vascos como Alonso, forman un equipo. Un equipo y un país que serían mucho menos sin alguno de ellos.
Me pregunto si somos supersticiosos los españoles y la respuesta inmediata es que sí. Ayer, sin ir más lejos, al menos media docena de cadenas de televisión conectaron en directo con la pecera alemana del pulpo Paul a partir de las once de la mañana para ver las predicciones del cefalópodo más famoso del mundo. En La Primera explicaban que se trata de un bicho joven, soltero y británico. En fin, todo el mundo colgado con el dichoso pulpo que predijo, sin el más mínimo género de duda, que España ganará a Holanda en la final del Campeonato del Mundo de fútbol. Y, con alguna vacilación, que Alemania se impondrá a Uruguay en la consolación. Haga usted, querido lector o querida lectora, la prueba del algodón sobre su grado particular de superstición: a que le complace que Paul nos haya dado como ganadores. Pues eso…
Los españoles somos muy supersticiosos. Tanto que si me pidiera un consejo de amigo le diría al presidente del Gobierno que hace bien en no ir a la final. Corre mucho riesgo. Si España gana, nadie lo atribuirá al magnetismo de Zapatero. Pero si perdemos todo el mundo se preguntará en qué ha cambiado el escenario para que la suerte nos sea esquiva y contradiga incluso el vaticinio del sabio pulpo de marras. Y ahí mucha gente volvería la mirada sobre el presidente, sin remedio. Y con mala leche. ¡Ojo!, que se presenta otro problema. Felipe y Letizia han ido a un solo partido del Mundial. ¿Cuál? El España-Suiza. Y perdimos. Pero ahora van a la final. Hay quien piensa que es un riesgo innecesario; que sería mejor que dejaran a la reina Sofía al cargo de la representación institucional, que ya lo bordó en la semifinal, como talismán de la selección.
Mucha gente tiene manías sobre la fortuna. Un espejo roto, unas tijeras abiertas o un sombrero sobre la cama traen mala suerte. La herradura detrás de la puerta, por el contrario, es símbolo de buen augurio. En la Grecia clásica pensaban que el hierro en forma de media luna protegía de los hechizos, así que la herradura en la puerta impedía la entrada de las brujas y del mal. Además, se creía que las herraduras que otorgaban más suerte eran las de los borricos, porque sus siete agujeros son el número mágico por excelencia. Tenemos que hacer una excepción obvia con el color amarillo, considerado gafe por toreros y artistas, porque es casi la mitad de la bandera nacional.
La tradición popular considera que derramar sal o vino no trae nada bueno, pero encontrar un trébol de cuatro hojas o tocar madera tiene el efecto contrario. Que un gato negro o ver una rata traen mala suerte, mientras que la pata de conejo es un viejo amuleto protector de los humanos desde hace miles de años. Lo del pulpo es una novedad. Y está en precario hasta el domingo por la noche. Pero como acierte, Paul entrará en la historia de las supersticiones. Al tiempo.
Oigo en la radio un interesante debate sobre Cuba. El ministro de Exteriores Moratinos ha hecho un viaje relámpago de dos días, de lunes a miércoles, con objeto de conseguir liberar a un grupo de presos políticos. Pretende, además, que Guillermo Fariñas deponga una huelga de hambre que ya dura más de cuatro meses, desde el 24 de febrero, y le está matando a ojos vista. Ver a Fariñas andando por su casa conmueve; parece que se va a partir en cualquier momento. Pero su fragilidad es sólo exterior. Fariñas es de acero y persigue la liberación de 25 presos políticos enfermos que hay en las cárceles cubanas.
La disidente, y tolerada, Comisión de Derechos Humanos de la isla tiene contabilizados 167 presos políticos. Es la cifra más baja en 50 años de dictadura. Unos 30 o 40 estaban siendo examinados por los médicos y entrevistados antes de la llegada del ministro español. Es el procedimiento habitual antes de los excarcelamientos, con lo que Moratinos puede traerse un triunfo diplomático de envergadura, que sumar a la salvación del héroe Fariñas, el frágil hombre de acero.
Más allá de los méritos de la diplomacia española, parece que algo está cambiando en la isla. Hace meses que no se sabe nada de Fidel, de sus artículos, de sus proclamas, de sus visitantes extranjeros. Y hay quien quiere ver en eso el principio de un cambio, una apertura. Como si Raúl fuese diferente a su hermano. En el debate en la radio hay quien argumenta que no le gusta la estrategia pragmática del Gobierno español, demasiado blanda con el régimen de los hermanos Castro. Y, por el contrario, quien sostiene que el realismo político obliga a los diplomáticos a contemporizar con todos los regímenes.
Uno de los grandes razonamientos contra el pragmatismo es que los disidentes están huérfanos si no los ampara la legación española. Pero los diplomáticos, de todos los países, en todas las épocas, siempre han defendido intereses antes que ideales. La prueba es que todos los grandes estados del mundo, empezando por Estados Unidos, mantienen excelentes relaciones con un régimen dictatorial como el chino, que en materia de derechos humanos es perfectamente equiparable al cubano. Con la diferencia de que con China hay muchos intereses comerciales que defender y en Cuba muy pocos.
España los tiene, sin embargo; turísticos mayormente. Pero, por encima de eso, aquí nadie olvida que Cuba fue la última colonia, y sigue siendo en el corazón de los españoles la provincia número 51 del país. Por eso sería una buena noticia nacional que en Cuba haya una masiva excarcelación de presos políticos. Que Fariñas salve la vida. Y, ya que estamos, que el cambio democrático no se tarde.
Los éxitos del fútbol nos dan cohesión nacional y derriban estereotipos. Por ejemplo, que la bandera roja, amarilla y roja sea una exclusiva de la derecha. Lo era cuando se decía que era roja y gualda. La bandera es muy importante en nuestra Constitución; ocupa el artículo cuatro. Justo detrás de los que hablan de democracia, unidad de la nación y del castellano como lengua oficial. El Diccionario de la Lengua Española contiene diversos estereotipos. Por ejemplo, diestra y siniestra, derecha e izquierda, tienen otros significados que son en el primer caso positivos y en el segundo muy negativos.
Y ese mismo diccionario sostiene que bandera es una tela que se emplea como enseña de una nación, una ciudad o una institución. O de una persona, añado yo. Jorge Lorenzo, ganador ayer en el circuito de Cataluña en MotoGP, se paseó por Montmeló tras el triunfo con su bandera personal. Una pena, porque sus fans le habían solicitado mayoritariamente a través de la red social Twitter que lo hiciera con la camiseta de la selección: “Es lo que más me habían pedido, pero aquí en Cataluña es complicado”, ha dicho el muy bobo. Otra bobería parecida la ha dicho el diputado Joan Herrera, de la Izquierda Unida catalana, que ha bautizado al equipo nacional como la selección Hispano-Barça.
En fin, que nos cuesta todavía. Alemania, nuestro próximo rival en la Copa del Mundo, estuvo dividida durante 45 años y la bandera de los dos países era la misma; sólo se diferenciaba por los escudos. Sin embargo, en este país de rojos y azules las dos Españas tenían banderas distintas. Es curioso que otro estereotipo que se ha derribado es el propio nombre que le damos a la selección, La Roja. En este campo sí que hemos acabado con los complejos de raíz. Tenemos dos brazos y dos piernas, y si empleamos las cuatro extremidades somos más capaces que mancos o cojos. Pues lo mismo deberíamos pensar de las banderas: tenemos muchas y nos pueden representar todas al mismo tiempo. Es más, estaremos más abrigados con la local de cada uno; la regional, con la que empieza por cierto el himno de Andalucía; la nacional y la europea.
Seremos más diestros ejerciendo al mismo tiempo, con naturalidad, nuestro carácter local, andaluz, español y europeo. Más diestros, de más hábiles, porque la bandera es de todos, como nos demuestran nuestros jóvenes con motivo del Mundial. Sin complejos.
Si nos ponemos patriotas, la pregunta es en dónde ponemos el límite de la patria. Por qué en la provincia, si se puede llevar al ámbito municipal. O incluso al barrio, y reivindicar un hospital en una zona de la ciudad y no en otra. Las exageraciones en Granada se han visto acrecentadas por un error inoportuno sobre la Alhambra. Pero son una sobreactuación, que queda en evidencia cuando se conoce que Griñán y Salgado habían acordado dejar vía libre a CajaGranada en el consorcio Mare Nostrum. Si en el futuro se analiza por qué fracasó el proceso de construcción regional iniciado en 1982 habrá que dedicar varios capítulos al decisivo papel que tuvieron determinados medios de comunicación.
No es un problema privativo de Granada. La eventual fusión entre Unicaja y Cajasol no está al margen de esta pasión localista de los andaluces del año 28 de la era autonómica. Ha abierto fuego el alcalde de Málaga disparando un cañón Bertha: sólo apoyará la operación Unicajasol si la sede está en Málaga. Celebro que Javier Arenas use su autoridad para pedirle públicamente a De la Torre que no se precipite. Y éste es sólo el principio.
El paciente andaluz cambia de sintomatología, pero siempre tiene exceso de colesterol, en forma de localismo. Sevilla no es la Roma imperial, la madre de todas las capitales. Pero Numancia no está en Armilla. Un poco de calma, ¡que se nos dispara la tensión!
Es necesario hacer una ley de huelga que desarrolle el artículo 28 de una Constitución aprobada hace nada menos que 32 años. No parece que fuera precipitado, vamos. Pero todo el mundo busca una excusa para aplazar el trance. Dirigentes de UGT y Comisiones se mostraron ayer abiertos a que se aborde el asunto; pero claro, exigen que se haga en frío y no al calor del enfado pluscuamperfecto que la sociedad tiene con los sindicatos por la huelga salvaje del Metro de Madrid. Tampoco el Gobierno tiene arrestos para meterle mano a este tema, del que huye como de una vara verde.
También ayer, la vicepresidenta Fernández de la Vega dijo tras el Consejo de Ministros que esto de una ley de huelga es un debate muy antiguo, que lleva muchísimos años y que tampoco ahora es el momento. Sus palabras fueron todo un ejercicio de responsabilidad: es verdad que es un tema que está ahí, que está pendiente, agregó en un alarde de profundidad, en un discurso tan insustancial y evasivo que parecía de Pajín o de Cospedal. Es un estilo, una moda que se impone.
Los sindicatos se han dado cuenta de que su huelga en el Metro de Madrid era insostenible. Eso de reventar Madrid, como dijo el portavoz de la movilización, era un despropósito que desacreditaba al movimiento sindical español en su conjunto. Le estaban dando una bofetada a la presidenta de la Comunidad de Madrid en la cara de los millones de trabajadores que utilizan el suburbano madrileño. Y aunque Esperanza Aguirre haya presumido que ella es pobre de pedir, con el desparpajo y la falta de pudor que la caracteriza, lo cierto es que quienes no tienen dinero, ni tiempo para coger medios de transporte alternativos son las personas que los sindicatos deberían defender.
Pero cada vez más, los sindicatos españoles son organizaciones corporativas que representan a intereses de grupos de empleados con trabajo en instituciones o empresas públicas. (Por cierto, sería estupendo que se publiquen las listas de los delegados sindicales liberados en la Administración, con cargo al erario público). La suerte de los parados y los empleados de empresas privadas les coge cada vez más lejos. Su comportamiento con esta huelga lo demuestra. Aunque tengan razón sobre los servicios mínimos abusivos, que los tribunales desautorizan meses o años después de celebrada una huelga, cuando ya no tiene remedio.
Podrían exigir a las Cortes una legislación más moderna, que incluya la celeridad en el arbitraje sobre servicios mínimos y una ley de huelga que acabe con los excesos donde quiera que se produzcan: en las autoridades, la patronal, los sindicatos o los piquetes que practican técnicas de persuasión más propias de Sicilia o Calabria. La alternativa a los matones son sindicalistas responsables al estilo alemán.
No habrá ley. Aquí el mundo mira para otro sitio y silba. Así nos va.
Los catalanes se distinguen, entre otras virtudes, por su pragmatismo y sentido común, por lo que cuando pase la borrasca que se está formando en el nordeste de España el asunto del Estatut no dejará detrás inundaciones. Es lo que uno espera. La moderada, salomónica y tardía sentencia del Constitucional no lamina el Estatuto de Cataluña. Tampoco le da la razón a la oportunista reclamación del PP, que pretendía descoser por completo lo tejido por el 88% de los diputados del Parlamento catalán.
Ahora amenaza tormenta, que se va a concretar en una gran manifestación en Barcelona el sábado de la próxima semana. Es un recurso democrático, aunque desgraciadamente las democracias no lo tienen en exclusiva. Perón y Franco también llamaban a manifestarse en nombre de la patria. A quienes hoy pretenden defender en la calle a la nación agraviada, habría que recordarles que sólo el 48% de los catalanes votaron el Estatut y sólo el 74% lo hizo a favor. Lo que significa que estamos ante una ley fundamental, aprobada por un tercio del censo. O sea, que a los ciudadanos el asunto no les quitaba el sueño entonces, ni ahora.
Se hizo el Estatut con dos grandes premisas: nación y financiación. La segunda sale bien; el nuevo modelo de financiación territorial es el que pretendía Cataluña, y sobre las inversiones del Estado en infraestructuras en función del PIB per cápita hay una interpretación del TC. El tema de la nación queda menos airoso, pero tampoco es un drama. Que se diga que el término no tiene efectos jurídicos es lo lógico, por eso estaba en el preámbulo. Que nación sea un elemento retórico es también compatible con su origen romántico. En el lado opuesto, está la indisoluble unidad de la nación española, subrayada por el Constitucional. Pero con el tiempo funcionará la unidad de la nación europea, como ya ocurre con los asuntos monetarios. En la Liga mundial, la nación catalana es una idea tan respetable como retórica y romántica.
Mi colega Enric Juliana advertía ayer que España necesita a Cataluña. De acuerdo. Pero añadamos de inmediato que Cataluña necesita al resto de España, en donde tiene la mayor parte de su mercado. Es el momento de la prudencia y el análisis. Sin ánimo de poner en cuestión a la España de las autonomías, este proceso se ha desmandado. No hemos sido capaces de eliminar viejas instituciones, a la vez que se creaban las modernas. Los solapamientos son evidentes e insostenibles. Y el fervor por el nuevo Estado es escaso. Sin ir más lejos, menos de un tercio del censo andaluz votó a favor del Estatuto de 2007. Y una de las razones por las que el partido en el poder no convoca elecciones andaluzas separadas de las generales es por el pánico que le da al PSOE que una abstención masiva ponga en entredicho la legitimidad del sistema. Es hora de revisar muchas cosas. Con pragmatismo. A la catalana.
Dicen los expertos que una encuesta es una foto fija. Si es así, hay que decir que la foto del Barómetro Joly publicado el domingo es que el personal le ha perdido el miedo al PP. Los ciudadanos piensan que en economía, empleo, crecimiento y administración pública lo haría mejor que los socialistas. Que en educación sería lo mismo, y sólo empeoraría la situación de sanidad andaluza con un cambio de gobierno en la Junta. A los dirigentes del PSOE se les ha acabado la habitual munición, del tipo “¡que “viene la deresha!”, o “al señorito Arenas no lo van a votar nunca los andaluces, porque no se fían de él”. Pueden seguir con el argumento, pero las encuestas dicen que es una mercancía que ya no tiene mercado.
Como no soy un experto, me gusta más ver las encuestas como secuencias de una película. El Barómetro de este diario es una serie semestral dinámica que nos dice que el PSOE se hunde a gran velocidad, al tiempo que el PP levanta cabeza. Ambas cosas juntas provocan notas muy parecidas tanto en la calificación personal de Griñán y Arenas, como para la actuación de Gobierno y oposición.
Y mientras el PP roza la mayoría absoluta, lleno de moral, al partido que gobierna la región desde 1982 le sube la ansiedad. Ahí sí que hay miedo al cambio. Una debacle en las municipales dentro de 10 meses y el Partido Socialista estará listo para caer a plomo por el tobogán gigante de un aquapark. A esta situación no ayuda nada el escaso perfil político y el mínimo conocimiento público que tienen los consejeros. Llama la atención que sea un consejero invisible Antonio Ávila, que ha sido el número dos del Gobierno durante el primer año de la Presidencia de Griñán, y ahora ocupa el número tres.
Se puede argumentar que la encuesta se ha hecho en el peor momento para los socialistas, pero muchas otras ya pintaban bastos, antes de los ajustes presupuestarios o la reforma del mercado de trabajo. Por ejemplo, la encuesta de Cepes de febrero tenía un dato revelador: el segmento de edad en el que mayor porcentaje de seguidores tenía el PSOE era el de mayores de 65 años, que es el afectado por la congelación de pensiones, la medida más impopular de las que ha tomado el Gobierno en su plan de ajuste. El PP tenía su mejor porcentaje en el grupo de 25 a 45 años. Las personas sin formación eran mayoritariamente seguidoras del PSOE, y los universitarios hacían lo propio con el PP.
Ésta es la foto a día de hoy. Pero si los populares quieren gobernar en 2012 tendrán a su vez que renunciar a algunos cómodos latiguillos. Ya no vale sólo con criticar o descalificar la actuación de los socialistas en el poder. Hace falta que hagan propuestas y propicien acuerdos. Les hace falta a ellos y le resulta imprescindible a esta sociedad atemorizada por la crisis y huérfana de liderazgo.
Las trampas, lamentablemente, son rentables para los tramposos en el deporte de alta competición. Hamilton hace trampas y sale indemne del trance: segundo en el gran premio de Valencia. Prueba amañada, sin duda. Los árbitros del Mundial de fútbol también amañan: Uno no da por válido un gol clarísimo de Inglaterra. La beneficiada, Alemania, acaba goleando. Otro da por válido un gol a Argentina en clamoroso fuera de juego. Argentina acaba vencedora. Lo del criminal nunca gana es sólo para las películas. (Crimen = acción indebida o reprensible)
Qué más da cómo vayan la bolsa, la morosidad o la deuda soberana. España está en octavos del Mundial de Sudáfrica y eso es un bálsamo que todo lo cura. Y dispara la autoestima nacional: los balcones y ventanas cada vez están más llenos de banderas. Nos gusta ganar. Nos ha gustado siempre, pero como últimamente perdemos todos los partidos en la Champions de la economía mundial, bueno es que los ganemos en la genuina y auténtica Copa del Mundo de fútbol.
Aquí no hay recortes presupuestarios, de hecho se ha prometido a cada jugador de la selección 600.000 euros por ganar el título. Aunque la ministra francesa de deportes criticó que los bleus se alojaran en un hotel de superlujo, y puso como ejemplo opuesto a España, por haber elegido un alojamiento más modesto. Tampoco hay reformas en el mercado de trabajo futbolístico. Disponer de Villa durante los próximos cuatro años le va a costar al Barcelona 50 millones de euros.
Nos gusta la épica, así que sufrir porque tenemos difícil la clasificación le ha añadido aliciente a la victoria sobre Chile. No es sólo una cuestión de colores. La épica atrae a los seres humanos más allá de que les toque de cerca: el público abarrotó el jueves la pista 18 de Wimbledon para ver el final del partido de tenis más largo de la historia. Once horas de juego y 70-68 en el quinto set.
El subidón de la adrenalina nacional es tan potente que llamamos a España La Roja, sin reparar en que en este país de capuletos y montescos, los rojos y los azules han sido enemigos mortales durante más de medio siglo. En Francia llaman les bleus a los jugadores vestidos con la camiseta azul de su Selección. Aquí, La Roja es España en su conjunto, sin que nadie se extrañe.
El amplio consenso nacional de apoyo al equipo sólo lo ha roto Luis Aragonés, en el papel del general McChrystal. Pero las verdades del barquero, la crítica cruda, será escasa mientras el marcador acompañe. Y a medida que España vaya ganando, habrá más banderas en los balcones y más consumo interno, el mejor estímulo para la economía, la bolsa o la deuda soberana. Como tantas alegrías de la vida, ésta es gratis. Aprovechen y disfruten.
Sobrecoge la muerte gratuita, tan fácilmente evitable, de trece criaturas en las vías de la estación de Castelldefels. Había un paso subterráneo y fue una imprudencia temeraria que cruzaran por las vías. Lo dicen las autoridades, y probablemente tengan razón. Pero aquí hay más cosas; algo hemos hecho mal. Hemos visto en la televisión al día siguiente cómo cruzaban ciclistas y peatones con una simple miradita a derecha e izquierda. Algo ridículo si es de noche y encima viene un tren lanzado a gran velocidad. Las autoridades repiten que la estación cumple con las normas de seguridad establecidas. Pero es obvio que los requisitos de estas normas no son suficientes. Y más en un país en el que hay pocos letreros indicativos, no suficientemente visibles, y en el que el incumplimiento de las normas es un deporte nacional.
No hay día en el que uno no vea, en Cádiz, en Málaga, cómo decenas de motoristas se saltan un semáforo, después de hacer la misma miradita rápida a derecha e izquierda. No hay día en el que uno no vea en Granada, en Córdoba, a decenas de peatones cruzar un semáforo en rojo. No hay día en el que uno no vea a ciclistas contra mano, por la acera o por calles peatonales en Sevilla. La educación viaria era uno de los capítulos de la famosa asignatura de Educación para la Ciudadanía, que tan atacada fue en su día por el fundamentalismo religioso. Y, la verdad, nos falta mucho civismo y mucha educación.
Pero además, los letreros, los paneles con las indicaciones, suelen ser escasos, mal emplazados. Hace pocos días tuve que ir en Málaga al Palacio de Deportes. Está cerca de dos carreteras importantes, pero ni un solo cartel indicaba por dónde desviarse. La primera señal, la encontré junto al edificio, cuando ya había llegado. Esto también pasa en otros países, pero es un triste consuelo. Si un conductor sale por carretera desde Almería camino de Granada, verá una decena de veces cuántos kilómetros hay hasta Huelva, antes de enterarse de los que faltan para Jaén o Málaga.
Las medidas de seguridad de la estación de Castelldefels eran insuficientes. El personal de seguridad contratado, que llegó unos minutos después del accidente, es una prueba de que la costumbre de los jóvenes de cruzar de manera imprudente estaba arraigada en la zona y era considerada un grave riesgo. Se pueden poner barreras que impidan desplazarse o atravesar por zonas peligrosas, construir subterráneos de mayor capacidad, poner más servicios de seguridad durante más tiempo en los días y horas de aglomeración… En fin, no podemos resignarnos a pensar que el accidente ha sido un hecho fatal, imprevisible, como un fenómeno natural. Aunque en el largo plazo, esto sólo se evita con una mejor educación viaria. Eso es lo que hemos hecho peor.
Como si estuviesen interpretando el guión de una obra de teatro, en la fiesta de fin de curso, los jefes de los tres partidos del Parlamento andaluz escenificaron ayer una coincidencia total de puntos de vista sobre la necesidad de concentrar las cajas andaluzas bajo una misma bandera. Puso el toro en suerte el portavoz de Izquierda Unida Diego Valderas. Entró a fondo en el asunto el presidente Griñán, y lo hizo también de manera reiterada en sus dos intervenciones el líder popular Javier Arenas. Han quedado en verse la semana que viene; estamos en vísperas de grandes noticias.
El último pleno ordinario del actual periodo de sesiones no ha defraudado. Arenas había planeado una sesión de control al Gobierno para desenmascarar un supuesto plan B de recortes ocultos del Gobierno andaluz. Pero su estrategia quedó muy en segundo plano.
Pero el que dio en la diana con el asunto estrella del día fue el jefe de los izquierdistas. Valderas centró monográficamente su intervención en la gran caja, que es el nuevo nombre artístico que ha tomado la antigua caja única. Dijo muchas cosas. Criticó los localismos que impiden fusiones intraregionales, mostró su desacuerdo con la integraciones con entidades de fuera; clamó contra la privatización de las cajas en el futuro, como pretende según él la derecha financiera; descalificó la doctrina al respecto del Banco de España…
En resumen, reiteró el valor que su organización le da a la naturaleza pública de las cajas y a su función social. Y exigió a Griñán que no sea neutral en este proceso. Valderas leía su guión. Como a continuación hizo el presidente Griñán, de manera evidente, para decir las frases del día: Que su Gobierno trabaja en la configuración de la gran caja andaluza, un objetivo importante y posible, para impulsar la recuperación económica y revertir sus beneficios en la región. Y que invita a todas las cajas, a sus presidentes, a sus consejos, a sus órganos de decisión para que trabajen en la construcción de un gran proyecto de integración financiera netamente andaluz.
El presidente precisó que cuando se refería a todas las cajas, la de Granada no se le olvidaba. Inicialmente, no mencionó a ninguna por su nombre, pero sí las numeró; las tres que quedan en Andalucía con plena capacidad de obrar tienen una morosidad ?dijo? por debajo de la media de las cajas y del entero sistema financiero español.
El resultado de esta concentración daría el cuarto ?bloque? cajista español, según las cuentas de Valderas; y uno de los más importantes, si acudimos a la expresión utilizada por Griñán. Al final de su primera intervención hizo un relato de los procesos de fusiones en marcha, para concluir que el objetivo del Gobierno andaluz es la creación de una gran caja, sobre la base del entendimiento entre Unicaja y Cajasol, al que sería bueno que se incorporase CajaGranada, tras una reflexión profunda de sus órganos de decisión, que estaría abierta a otras entidades no andaluzas, que aporten solvencia y eficiencia, y que se podría completar con la incorporación de Cajasur cuando la adjudique el Banco de España. Esto es lo que hay. En su texto, minuciosamente redactado y leído, el presidente evitó pronunciarse sobre el domicilio social, argumento de litigio infinito entre Sevilla y Málaga. Anunció Griñán algo tan impreciso como que el domicilio estaría en Andalucía. “Aproximadamente”, podría haber añadido.
Valderas volvió a la carga: una entidad resultante con más de 100.000 millones de euros de activos. Izquierda Unida está en contra de las cuotas participativas, con derechos políticos. No es lo que parece; esos derechos políticos serían votos en los órganos de decisión y un caballo de Troya para la privatización, mientras que IU pretende que las cajas sean bancos públicos, para entendernos. Huyendo de los desacuerdos, Griñán eludió este lado del debate. Se limitó a decir que la naturaleza de las cajas no está en cuestión y se concentró en el consenso político que pretende para conseguir su objetivo. El lunes hablará con la izquierda parlamentaria, el embrión de un eventual Gobierno en 2012 si el PP es el partido más votado, pero no tiene mayoría absoluta, como dicen ahora las encuestas. Recibirá a Valderas y a Velasco; por separado, claro está. Y el martes tendrá la tarea más complicada con el presidente del PP andaluz, Javier Arenas.
El jefe de los populares traía otro debate preparado de casa, pero vio rápidamente donde estaba la noticia del día. Así que hizo su declaración institucional sin guión. Y le salió muy elegante. El resumen, en un decálogo, es de un servidor. 1. El intercambio entre Valderas y Griñán le había parecido edificante. 2. Las cajas no deben ser terreno partidista. 3. Hay que buscar que sean viables y solventes. 4. El objetivo que se plantea necesita un consenso social amplio. 5. También, un respeto escrupuloso a los órganos de gobierno. 6. Es muy importante que las fusiones no supongan pérdida de empleos. 7. Las entidades deben mantener su vinculación con el territorio. 8. Los cargos públicos no deben estar en los consejos. 9. Hay que establecer una hoja de ruta. Y 10. Es sustancial la estación de llegada.
Un espectador imparcial diría que Arenas está por la labor. Pero un rumorcillo en los bancos socialistas en su inicio mostraba el escepticismo en las filas adversarias. Puesto a ponerle bálsamo a cualquier inconveniente, el presidente se había tirado un farol en una de sus primeras intervenciones: dijo que no es verdad que la fusión de cajas de un mismo territorio produzca solapamientos. Lo dijo con muchísimo énfasis, pero ningún espectador imparcial se lo pudo creer. En todo caso, ya ven que sube el tono de los argumentos a medida que se acerca la solución.
Al final no se echó el telón. Habrá algún pleno extraordinario, en la segunda quincena de julio.
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